Línea de Tres 03-Mar-10 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Bebu   
Miércoles, 03 de Marzo de 2010 00:28
Una buena noticia

Ignoro el número de aficionados a la NBA en nuestro país, pero imagino que serán un montón. Y ese montón, a veces tan opacado por el omnipotente futbol, debe de estar de plácemes por una noticia que se antoja positiva: partidos de la liga americana de baloncesto, los domingos, a través del 7, con la comodidad de ubicarse en antena, y no un sistema de pago.

Incluso en la televisión privada, la NBA ha perdido furor, quiero suponer, debido al alto costo de derechos de transmisión. Los gringos y su filosofía ganar-ganar cuando de negocios se trata, han marginado a un país vecino, sin grandes estrellas en su división, pero con un público ansioso de ver encuentros espectaculares y regresar el tiempo, cuando aquello de ver partidos de temporada regular y playoffs era un gozo cada semana por TV abierta.
La cadena de ESPN, por ejemplo, transmite dos partidos de básquet a la semana, a veces con singular repetición de equipos. De ahí en fuera, algunas cadenas recientes, transmiten algún juego diferido. Y mucha prensa, radio, y medios tradicionales le han quitado los reflectores al baloncesto. Internet reina como la fuente de dominio en resultados, partidos, seguimiento…
Un día cualquiera, entre Garay y sus muchachos, quizás a propósito del Juego de Estrellas, decidieron que convenía hacer el gasto y echar todas las canicas a favor de una liga sin precedentes, que vive un auge mayúsculo, y que puede volver a fortalecerse con mercado neto en nuestro país, si se invitan a juegos atractivos, a mediodía, en lugar de chismes, películas simplonas o un Toluca-Indios.
Hay espacio para el disfrute de choque de trenes. Hay lugar para presenciar a superestrellas diseñadas bajo la óptica de lo extraterrestre. Queda un rincón para las acrobacias, el talento y la autenticidad de Duncan, Nash, Howard, Kobe, Lebron, y ese largo etcétera que tanto bien le ha hecho a la NBA después de que se desnutriera la maquina tras esa sequía post-Jordan.
Independientemente de cómo narren, de que hablen sin conocimiento actualizado de la materia, de extrañar al inmenso Pepe Espinoza, o de idealizar transmisiones más frecuentes que despegaran el ánimo de la afición, la decisión de la televisora del Ajusco es acertada.
Aquí el punto es cuanto durará el capricho. Hasta donde quieren llegar con esta incursión que puede revivir la intensidad, y que se acompaña de otra noticia del tamaño del Distrito Federal: vuelve la NBA a México. O eso dicen los de corbata. No faltan muchos días para que en alguna junta se manifieste el sello de conveniencia, y se confirme que habrá un partido de temporada regular en nuestro país. A nivel de duela.
Además de esperar noticias de este tipo, el aficionado mexicano, que no tiene a los Gasol, ni a Rudy, ni a Ginobilli, ni a Scola (se ha quedado a años luz del boom español y argentino en deportes como el tenis o el básquet), puede sentirse orgulloso del movimiento que trajo el baile de fichajes de media temporada.
Eduardo Nájera, que respiraba en la oscuridad, entre lesiones, en el peor equipo de la historia (Nets de Nueva Jersey), ha vuelto a sus orígenes. Se vuelve a codear entre el inconmensurable Nowitzki, el aguerrido Stevenson, el imparable Haywood, el elegante Kidd, el preciso Marion, el explosivo Terry, y una amplia baraja ofensiva y defensiva que señala a los Mavericks de Dallas como serio aspirante a la gloria.
Por eso no fue casualidad que doblegaran a los Lakers en su última visita a Texas, y que liguen ocho victorias en fila.
Casi nada.
LAST_UPDATED2