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> De este campeón nadie hablará
No cabe duda que en el infierno también hay milagros. Ayer en la Final del Torneo Bicentenario, Dios quiso estar del lado de los Diablos Rojos, que prácticamente agonizaban y a la postre salieron con su décimo campeonato.
Aunque perdí en la Guerra de Pronósticos contra Bernardo de la Serna porque le fui al Santos, me quedé realmente satisfecho porque a mi parecer fueron los de Torreón los que hicieron todo para ganar. Creo que los de la Comarca tuvieron en sus manos a los ahora campeones, pero el futbol es caprichoso y cuando un jugador no sale en su día, sencillamente no se puede contra eso. Ayer Matías mató al Santos. El atacante tuvo el gol en el tiempo extra y tuvo el título en los penaltis, pero el pase a la red se le negó. Creo que si a Vuoso se le hubiera presentado otra oportunidad para anotar, de igual forma hubiera fallado. En los dos partidos Santos fue mejor, tuvieron mejores llegadas, hubo jugadores que sudaron la playera y tanto en el Corona como en el Nemesio, fue el que más arriesgó. El título es justo para el Toluca si nos vamos a que fueron los Diablos Rojos el tercer mejor equipo de la fase regular y Santos el quinto. Pero si nos vamos a lo que fue la Final, a mi parecer fue Santos mucho mejor en la cancha…sí, pero esto se gana con goles y fueron los goles lo único que le hizo falta a Rubén Omar Romano para coronarse por primera vez en su carrera como técnico. Romano fue mejor que el ‘Chepo’ de a Torre debido a que siempre buscó ganar en su planteamiento, tal vez se le criticó por dejar en la banca a Vuoso y a Ludueña, pero los que metió como titulares le cumplieron cabalmente en la cancha con suma disciplina. La imagen de Romano al salir llorando, inconsolable, es algo que tal vez a todos nosotros como técnicos nos ha pasado. Romano no lloró de tristeza, lo hizo de impotencia porque sabe que fue mejor. Caray, no puede un equipo tener cinco oportunidades para coronarse y dajarlas ir, pero Vuoso falló en el tiempo extra, a Oswaldo se le escurrió uno de los penaltis, Vuoso volvió a fallar en los penaltis, Oswaldo no pudo detener el disparo de Romagnoli y Carlos Morales erró el quinto tiro del manchón. ¿Qué puede hacer Romano ante esas circunstancias? Nada. Por eso, Romano para mí es quien tuvo que haber festejado ayer, para mí es el campeón sin corona, aunque de este campeón nadie hablará.
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