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La honestidad por delante
“Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol.” Albert Camus.
Un poco antes de redactar estas líneas, me enteré de las declaraciones del argentino Christian Giménez, elemento del Cruz Azul hoy en día y que es conocido en el mundillo futbolero como “Chaco”. Dijo entre otras cosas, que en México el futbol no es honesto. Que ningún equipo es honesto en este futbol. ¿Está en lo correcto? Todos sabemos que sí, pero nadie o muy pocos se atreven a solventar las pruebas para demostrarlo. Lo que ha dicho el famoso “Chaco” no está nada alejado de la verdad, pero tengo la impresión de que sus palabras fueron un desesperado llamado a no andarse quejando de nada y mejor ponerse a jugar en la cancha. Así lo dijo y así lo dio a entender. No se refirió a asuntos tales como líos extra cancha, transacciones de futbolistas, ayudas o maletas económicas, arreglo de partidos, árbitros corruptos y corruptibles, capitales de dudosa procedencia invertidos en el futbol, un solo dueño para varios equipos, y tantas otras corruptelas que podrían permear en el ambiente. No, el “Chaco” clama que otros equipos se ven favorecidos por arbitrajes imprecisos, y por tal motivo nadie debe quejarse pues unas veces les toca a unos, y en otras a los demás. Pobre “Chaco”, quizá lo obliguen a ofrecer disculpa pública y a que diga que no quiso decir lo que dijo. Que fue un momento de calentura. Ya en las redes sociales cualquier cantidad de aficionados le pide que se retracte, so pena de ser inhabilitado por varias jornadas. Eso no sería lo peor. Lo peor, es que la estructura de nuestro futbol no se verá resquebrajada ni mucho menos alterada en sus bases, dadas estas declaraciones del jugador celeste. Me pregunto si habrá en este país una persona, ligada o no al futbol que pueda asegurar que nuestro balompié es TOTAL Y CABALMENTE HONESTO. ¿No verdad?, damos por hecho que hay trampas, arreglos tras bambalinas, mucho dinero de por medio, favoritismos y muchas cosas más tan características de un país que vive en la corrupción. Entonces, ¿por qué no hacemos algo los aficionados? La zona de confort que ofrece el futbol cada fin de semana y hasta entre semana, es tan deliciosa y tranquilizadora, que no hay motivos para alzar la voz. Quizá a uno como aficionado le impidan entrar a los estadios por andar de alborotadores. Y algo muy triste además, es que si uno comenta este punto digamos con unos veinte aficionados desconocidos, tomados por azar en la calle, seguro es que cada uno de ellos cree tener la verdad. Cada uno de esos aficionados es un “experto” en las artes del manejo futbolero en México y cada uno tiene amigos y conocidos que les cuentan y confían los secretos de las triquiñuelas y cochupos fraguados por hombres de siniestra catadura. Pero ninguno de esos veinte aficionados tiene las agallas o el valor de denunciar, de señalar, de mostrar que en algún lugar del mundo futbolístico mexicano hay podredumbre y trampa. Sólo son receptores de grandes verdades, que no deben ser ventiladas en ningún lado. ¿Cuándo cambiaremos nuestras estructuras mentales mexicanas? Espero que sea antes de que el país colapse en todos sentidos. Incluso en el futbolero. Muchas gracias amigos lectores por la gentileza de seguirnos semana a semana en estos Pensamientos. Estamos en pie de lucha por reivindicar la recta razón y el pensamiento bien estructurado, combinado con el futbol. Comentarios bienvenidos en
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