|
Valor social prioritario
La Nochebuena y la Navidad son momentos que nos permiten regresar a la esencia de los sentimientos humanos. En términos sociales, un valor colectivo importantísimo es el de la solidaridad, pues esta es una característica básica para que los hombres se sientan unidos a sus semejantes. Hoy, cuando nuestro país está viviendo momentos difíciles por la inseguridad, la sociedad debe permanecer fuerte y cohesionada. Y esto seguro que sólo la solidaridad podría asegurar armonía y cooperación.
Se es solidario cuando se procura el bienestar de los demás, participando en asuntos de la comunidad y de la ciudad. Se puede participar en iniciativas de caridad, en apoyo a los más necesitados o colaborando en campañas de rescate, cuidado y limpieza de calles o áreas de convivencia, o en general presentando nuestros servicios para crear mejores condiciones de vida para todos. La invitación no es sólo para actuar de esta manera en estas fechas, sino en todo el año. Acciones solidarias por parte de cada uno de nosotros ayudarán a construir un León. No se trata de una actitud extraordinaria, sino simplemente de hacer lo que hacemos siempre, pensando en los demás. Se trata de tener una actitud de servicio y atención en todas nuestras facetas de la vida cotidiana, siendo buen hijo, padre, estudiante, empresario, empleado o funcionario público. ¿Pero qué podemos hacer para que la solidaridad esté presente en nuestras sociedades? Primero, debe ser un valor que todas nuestras instituciones sociales pregonen, promuevan y convivan en su quehacer diario. Me refiero al conjunto de instituciones que representan el Gobierno (en todos sus niveles), las escuelas, las Iglesias, las empresas, los clubes sociales, nuestras asociaciones civiles y políticas, etcétera. Nos tiene que quedar claro que somos sujetos de vida social, y que la consecución de nuestras necesidades empieza por reconocer que nadie puede hacerlo por sí solo, sin contar con la cooperación de sus semejantes. La solidaridad es, ante todo, una cuestión de justicia, y sólo supletoriamente de caridad. La libertad es un valor consecuente al de la solidaridad que los seres humanos conseguimos colectivamente, y en ese sentido otorgar y compartir posibilidades con los más desfavorecidos nos hace a nosotros mismos más libres. Históricamente hemos dejado esta función a los gobernantes, pero es tiempo de que la sociedad tome protagonismo en el espacio público para conseguir un mejor entorno para potenciar nuestras propias capacidades individuales y colectivas. Todos queremos un entorno mejor -mayor seguridad, mejor servicio de limpia o calidad en la educación que reciben nuestros hijos, etcétera-. Para lograrlo, debemos decidirnos a tomar el problema en nuestras manos. Son tan importantes estos temas que no es posible que salgan bien cuando no involucramos a los principales interesados; es decir, los ciudadanos. Ahora bien, también sería necesario reflexionar, desde un punto de vista propiamente político, en torno a lo que un gobierno local, como el de León, debería incorporar al tomarse en serio la idea de que uno de sus principios de actuación fuera el de la solidaridad. Tanto la cohesión social como la urbana constituyen factores determinantes para un desarrollo equilibrado de la ciudad. Una acción pública dirigida a la solidaridad debe tener por objeto reducir las brechas entre sectores de la sociedad en términos de calidad en los servicios públicos y ofrecer oportunidades de desarrollo humano, movilidad y seguridad ciudadana. Se presupone una acción pública que no escatima esfuerzos para mejorar la calidad de vida de la gente de forma sostenida. *La consolidación de un enfoque integral del desarrollo local a través de una política que articule lo urbano, social y económico. *Un mayor peso de las cuestiones medioambientales en nuestras prioridades para la acción. *Fortalecimiento de la participación social de los residentes en los barrios, colonias, fraccionamientos y comunidades. Trabajar en políticas que fortalezcan la idea de que vivimos en una sola ciudad, plural y diversa, en donde se hace necesaria la convivencia social, cultural e intergeneracional. La integralidad de la política social incluye vivienda y servicios básicos, desarrollo económico, el acceso al empleo y al emprendurismo, educación y salud, la prevención del delito y la seguridad, así como acceso a la cultura. Generalmente, la vida democrática que busca lograr objetivos de justicia y bienestar requiere de una sociedad emprendedora y un gobierno eficaz que actúe como articulador de esfuerzos. La idea es hacer de la ciudad de León un lugar para vivir mejor todos juntos. El 2012 será una gran oportunidad para consolidar un proyecto para León de cambio, innovador y más cercano a la gente. Soy un convencido de que se puede lograr. Por lo pronto, ya he enviado mi carta de deseos. Otra carta de deseos la entregué también a la Procuraduría de Justicia, para reclamar y exigir el esclarecimiento del crimen del jovencito César Arnulfo Barrientos Arias, asesinado hace 229 días. Una carta más de deseos la envío a los ciudadanos conscientes, para que no pierdan la oportunidad, en caso de que tengan vencida su credencial de elector, de que la renueven. El plazo se vence el 15 de enero ya del 2012. Recuerden que la credencial de elector es el único instrumento que tenemos, con nuestro voto, de cambiar, de transformar nuestra ciudad, nuestro estado, nuestro país.
*El autor es dirigente municipal de la CNOP León Facebook: CNOP León, Álex Vargas Twitter: @AlexVargasCNOP
|