LA ESPERANZA 12-Feb-2012 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Alejandro Vargas Martín del Campo   
Domingo, 12 de Febrero de 2012 01:11

Un México y León mejores

Hemos estado atentos y sólo nos queda confirmar que, independientemente de los hombres y mujeres que abanderen la propuesta del PRI, este será la mejor opción, tanto por el proyecto renovado como por lo que Peña Nieto está representando como alternativa de gobierno para rescatar el país de este impasse en el crecimiento, la seguridad y el bienestar de los mexicanos 

Comparto con Enrique Peña Nieto la gran esperanza por México un mejor. Sin duda, la opción que representa el exgobernador del estado de México es la mejor. El PRI, mi partido, viene renovado, crítico y propositivo para retomar el rumbo del progreso, el crecimiento y el desarrollo con oportunidades para todos.
Peña Nieto llega con un proyecto claro y muy alcanzable de nación. El PRI de Enrique es joven, dinámico, responsable y sensible a los principales problemas de la población mexicana. Necesitamos que México viva la verdadera alternancia para consolidar la democracia.
El país de hoy no es el mismo, y en ese sentido los priistas sabemos que para hacer política necesitamos del diálogo, del debate de las ideas, de la argumentación sólida de nuestras propuestas para que se conviertan en políticas, y de la necesidad de estar abiertos al escrutinio no sólo de los partidos o los poderes formales de nuestro entramado constitucional, sino principalmente de los ciudadanos, quienes deberán estar en el centro de la acción de gobierno.
Estos días en Guanajuato han sido de expectativas políticas en torno a la configuración de los contendientes a los que se deberá enfrentar el PRI local. Hemos estado atentos y sólo nos queda confirmar que, independientemente de los hombres y mujeres que abanderen la propuesta del PRI, este será la mejor opción, tanto por el proyecto renovado como por lo que Peña Nieto está representando como alternativa de gobierno para rescatar el país de este impasse en el crecimiento, la seguridad y el bienestar de los mexicanos. El país hoy está detenido por el mal gobierno, las acciones equivocadas y la mezquindad de los panistas ahora en el poder.
En esta ocasión, quisiera retomar los principales puntos de la propuesta de Peña Nieto, pues estoy seguro de que vale la pena compartir y poner a debate las ideas que él, junto con un grupo de mexicanos comprometidos por un México mejor, ha delineado en su proyecto para este 2012.
En su libro México, la gran esperanza, delinea la estrategia y principios de un “gobierno eficaz”, el cual comparto a cabalidad. Peña Nieto sintetiza su visión a partir de la definición de tres grandes metas nacionales: la primera de ellas es indiscutible, pues es necesario que los derechos de todos los mexicanos dejen de ser sólo ideales plasmados en nuestra carta magna y más bien pasemos a disfrutarlos en la vida cotidiana; la segunda es que México crezca conforme a su verdadero potencial económico, pues el país tiene el potencial para hacerlo; y por último, pero no menos importante, se deja en claro que México tiene la posibilidad real de recuperar su liderazgo como potencia emergente.
Lograr la primera, el Estado eficaz, es una demanda impostergable, por lo que se requiere una reforma del Estado verdadera, consensada por las fuerzas democráticas del país.
Hablando de la segunda meta, “que el país crezca conforme a su verdadero potencial económico”, el político mexiquense afirma que México necesita una alianza para el crecimiento basada en ocho acciones: mantener la estabilidad macroeconómica como precondición para el crecimiento acelerado, profundizar la competencia económica para aumentar la oferta de productos y servicios de mejor calidad a menos costo e impulsar procesos de innovación, impulsar una reforma energética para dinamizar y aumentar la productividad y transparencia de Petróleos Mexicanos, además de aumentar el nivel de crédito para financiar áreas estratégicas de desarrollo, crear más y mejor infraestructura para reducir los costos de transporte, reducir la economía informal para aumentar la calidad de los empleos, aumentar la productividad y la innovación, y diseñar una estrategia de comercio exterior para superar el reto que representa competir con naciones como China e India. En este último, en este espacio hemos abonado en esta reflexión, y sabemos que es uno de nuestros principales retos.
En torno a la tercera meta planteada para retomar el rumbo del progreso en el país, “recuperar nuestro liderazgo como potencia emergente”, Enrique Peña Nieto afirma: “Necesitamos definir si queremos seguir siendo un observador de los cambios del mundo o si, por el contrario, con realismo y pragmatismo, queremos incidir en ellos... Si continuamos por la ruta de un Estado disfuncional, difícilmente seremos tomados con seriedad en el mundo”.
Estoy convencido, junto con el exgobernador Enrique Peña Nieto, de que debemos hacer del crecimiento la prioridad de la política económica nacional. También está claro que este debe ser el objetivo central. Los priistas, y los que tenemos la misma esperanza para México, lo demostremos gobernando y haciendo realidad ese mejor futuro hoy soñado.
También este tiempo ha servido para la reflexión y la colaboración para robustecer y fortalecer la propuesta política de mi partido. Aquí, he dejado claro que desde la CNOP y el Observatorio Popular no sólo nos hemos acercado a la gente para aglutinar la inconformidad, sino para construir un proyecto viable de cambio en León, sino también con especialistas y militantes comprometidos para delinear una propuesta basada en el análisis crítico y profundo, pero, sobre todo, con amor para León. En breve, daré a conocer los resultados en una publicación donde se sintetiza todo este esfuerzo.
Este proyecto, nuestro proyecto, impulsado desde la CNOP, tiene rumbo, estructura y base social, ya que contamos con una estructura que hemos construido a lo largo de dos años de trabajo con el apoyo de trescientas casas amigas en diferentes colonias de la ciudad.
Este proyecto ya empezó su caminar y no hay reversa; no hay cambio de rumbo ni hay forma de bajarse.
Por este motivo, convocamos a todos los leoneses mayores de 18 años a que el día 1 de julio participen de manera activa en la jornada electoral que se vivirá en León y en todo el país y ejerzan su derecho a votar.
Cumplir con esta obligación cívica nos hará mejores mexicanos, porque tenemos la facultad de elegir a nuestros gobernantes.
Por esto, la convocatoria a votar es amplia y decidida, para las mujeres y los hombres que tramitaron su credencial si ya llegaron a los 18 años, o los que renovaron la credencial con terminación 03.
Votar es ejercer nuestro derecho a elegir a nuestros gobernantes; recuérdalo, amiga o amigo lector.