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Nueva ópera, nueva fiesta…. ¿Vicios viejos?
En las próximas semanas regresará la ópera al teatro del Bicentenario y lo hará nuevamente de la mano de Gaetano Donizetti, el compositor belcantista italiano autor precisamente del Elixir de Amor con el que se inauguró para efectos operísticos nuestro teatro en agosto de 2011. En esta ocasión se presentará Don Pasquale del mismo autor, una ópera si cabe más graciosa y cómica que aquella en la que oímos a Ramón Vargas.
Don Pasquale sí es una pieza musical claramente buffa, llena de equívocos y situaciones chuscas y, por supuesto, con una melodía alegre y armoniosa, muy fácil de digerir. Hace apenas unos meses -octubre de 2010- se convirtió en una estelar de la temporada del Met de NY ampliamente difundida: en transmisión vía satelital primero y en la edición de un DVD después. El reparto en esa ocasión lo encabezó, por cierto, la enorme Anna Netrebko. Es Don Pasquale una pieza diseñada para el lucimiento vocal y actoral de todos los personajes que intervienen en la historia, particularmente para el protagonista que le da nombre. En León será interpretado por un conocido del público, el bajo cantante Noé Colín que ya cosechó un gran éxito entre nuestro público por su interpretación de Dulcamara en el Elixir y cuyas dotes histriónicas son inmejorables para el nuevo papel. El elenco del Don Pasquale leonés tiene algunas particularidades que conviene resaltar. Para empezar, esta producción es posible -dadas las limitantes de las que comentábamos la semana pasada- gracias a una especie de coproducción entre nuestro teatro y la asociación operística filantrópica de la ciudad de México, Pro-Ópera, A.C., que también era mencionada en nuestros comentarios de hace una semana. Esta colaboración interinstitucional es sin duda atinadísima y oportuna pues representa el seguro de supervivencia de las casas de ópera en el mundo, en tiempos de crisis. En nuestro caso, demuestra las ventajas de entregar los manejos de dirección del recinto a profesionales que saben cómo hacer las cosas y con quién; prescindiendo lo más posible de los personajes intrusivos que nunca faltan en torno a la toma de decisiones, deseosos de hacer valer sus opiniones. Por último y aunque el elenco vocal de esta producción es cien por ciento mexicano (como el del Elixir, por cierto), conviene destacar la particularidad de que, en general, desarrolla su carrera profesional fuera del país. Tal es el caso de Noé Colín quien desde hace años cuenta con una respetable aceptación en muchos escenarios europeos e incluso tiene en su haber un CD grabado en la República Checa de la ópera Matilde di Shabran, de Rossini; o el tenor Jesús León que interpretará el papel de Ernesto en la producción del Bicentenario. Jesús León vendrá a este recinto luego de cantar durante este febrero el Réquiem de Mozart en el Auditorium de Milán y partirá una vez completado su compromiso local a una extensa cadena de representaciones en Gran Bretaña, que incluyen el Royal Albert Hall de Londres y las óperas de Liverpool, Blackburn y Oxford. Don Pasquale se presentará en el Bicentenario los días 7, 9 y 11 del próximo marzo. A aquel de nuestros lectores o lectoras que decida asistir, le prometo que no se arrepentirá, porque ¿acaso nos arrepentimos quienes fuimos a alguna de las funciones del Elixir –o a dos de ellas, ¡o a las tres!- en agosto pasado?... |