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Imparable
Imparable ha sido el aumento del número de personas que se insertan en el empleo informal en México. De acuerdo al INEGI, al cierre del 2011, las personas que trabajan sin ningún tipo de seguridad social, sin salario fijo y sin ninguna prestación laboral, llegaron a un máximo histórico de 14 millones. Dicha cantidad aumentó 1.6 millones, respecto al mismo periodo de tiempo del 2010.
El sector informal en nuestro país, es una alternativa de ocupación accesible, razones hay muchas, el incremento significativo de la población económicamente activa, el uso de tecnología ahorradora de mano de obra, la caída del ingreso, crisis económicas, poco crecimiento económico, la ausencia de una política laboral generadora de empleos, la escasa utilidad que la formalidad les reporta a los empresarios, el aumento de impuestos, las aportaciones a la seguridad social, el aumento a las restricciones laborales, entre otras. El elevado porcentaje de trabajadores en la economía informal tiende año con año a urbanizarse más, es observable el crecimiento acelerado y aventurado en unidades de pequeña escala, negocios unipersonales, como la venta de prendas de vestir, abarrotes, dulces, refrescos, frutas y verduras, artículos para el hogar; en servicios de preparación de alimentos, reparación y mantenimiento de inmuebles, reparación de vehículos, aparatos electrodomésticos, etc. El aumento generalizado del sector informal es una problemática que debe ocupar el trabajo de las instituciones y autoridades, propiamente de nuestros legisladores. Las políticas laboral, fiscal y el escaso crecimiento económico no han sido suficientes para absorber la creciente demanda de empleos bien remunerados y socialmente protegidos, así como para ampliar la base de contribuyentes para el pago de impuestos. México sigue teniendo grandes desafíos estructurales que requieren reformas de fondo. Reformas que permitan ampliar los beneficios de pertenecer al sector formal; que permitan reducir las tasas impositivas, sobre todo en los costos de formalización de los trabajadores; que permitan crear nuevos esquemas de recaudación para ampliar la base de contribuyentes; que permitan reforzar los incentivos para que las empresas se incorporen al sector formal, y sobre todo, reformas que permitan que la informalidad deje de ser una constante en la economía mexicana. |