La corrupción política nos está destruyendo (VI) 19-Feb-2012 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Franz Ignacio Espejel Muñoz   
Domingo, 19 de Febrero de 2012 01:43
Luis Manuel Aranda Torres en su lecho de muerte, pidió perdón a Pablo por haber creído en Antonio Obregón quien lo engañó y que no sabía a quién le había engordado el caldo apoyándolo. Obregón era el típico demagogo político
 
“Más pronto cae un hablador que un cojo”
Victorias, ambiciones y las traiciones II


Además de la campaña a Gobernador con el Dr. López Sanabria, la candidatura por la Presidencia Municipal la tenía el Lic. Antonio Obregón Padilla, un abogado simplón que desde que lo conocí, irradiaba hipocresía y no era de la confianza de la mayoría de los militantes. Obregón era omiso, antipático, sin chispa, mordaz, ambicioso y con una infinita envidia por el carisma del Dr. López Sanabria. Aún con sus ojos abultados se le notaba una mirada fría, calculadora, tratando de ocultar el lado obscuro que lo llevaría a la traición a su amigo Pablo y al PAN Guanajuato, por intereses políticos y personales. El padrino político de Ling Altamirano  descubrió,  con su ahijado, su pobre condición humana.
Luis Manuel Aranda Torres en su lecho de muerte, pidió perdón a Pablo por haber creído en Antonio Obregón quien lo engañó y que no sabía a quién le había engordado el caldo apoyándolo. Obregón era el típico demagogo político; aún recuerdo que criticaba acre y constantemente el nepotismo de José López Portillo y de la pobre defensa que hizo del peso, nuestra moneda, sin embargo era considerado como uno de los amigos más cercanos del Lic. Pablo Álvarez Padilla. El Lic. Antonio Obregón Padilla, experto trapecista, siempre ha vivido del erario público, gozando ahora de una excelente pensión.
En reuniones de partido, comidas o de café, el Lic. Obregón en temas políticos, se las sabía de todas, todas, aunque Pablo lo corregía y lo ubicaba. Los  pocos  casos jurídicos de Obregón en su despacho, se los maquilaba el Lic. Pablo Álvarez Padilla quien era más conocedor de leyes, reglamentos, juicios, procedimientos, más trabajador, mejor abogado y organizado. El Lic. Obregón no era capaz de levantar un plato, menos de llevar a buen resultado, un juicio  de los pocos que podía atender, por ello se auxiliaba en Pablo.
Pablo Álvarez tenía a cuestas una gran responsabilidad, hacer del PAN en Guanajuato una fuerza política de respeto, presencia y crecimiento, una opción real al electorado que necesitaba un cambio y que ofreciera soluciones ante la creciente corrupción y abusos del partido en el poder, el PRI. Esa responsabilidad empezó a dar resultados, ya que aún sin contar con subsidio oficial, se compró para el PAN Guanajuato una camioneta del año para la promoción del partido en todo el estado, nombrando al señor Francisco Cabrera González como secretario ejecutivo. Cabrera González estaba sin trabajo y Pablo por amistad,  le ofreció esta oportunidad para que pudiera ayudarse.
El Lic. Jesús Muñoz Morales fue nombrado Jefe Estatal Juvenil de 1984 a 1987 y fue quien organizó por primera vez, los congresos estatales juveniles del partido atrayendo a más jóvenes participantes, logrando igualmente, que Guanajuato tuviera un Congreso Juvenil a nivel nacional y según recuerdo en la ciudad de Celaya. Muñoz Morales, siempre se distinguió por ser un elemento valioso, dinámico que empezó a dar frutos rápidamente, así organizaba la pinta de mantas, carteles, bardas, etc., también organizaba actividades recreativas y de capacitación política con los jóvenes.
El Dr. López Sanabria pierde en 1985 la elección para Gobernador de Guanajuato ante el Lic. Rafael Corrales Ayala. Obregón Padilla pierde ante el Lic. Antonio Hernández Ornelas. Acción Nacional logra como regidores a Carlos Medina Plascencia, empresario invitado y convencido por el Lic. Pablo Álvarez para participar en política, a René Mondragón (del Yunque), Carmelita Lozano, Elías Villegas (del Yunque) y  quizá Raúl Solís.
La amistad entre el  Lic. Antonio Obregón Padilla y Rafael Corrales Ayala, compañeros y diputados federales en  anterior Legislatura, el mi querido Toño y mi querido Rafa como se decían entre si, ayudó a revocar el triunfo de Antonio Torres Álvarez del PRI, en  favor de Ling Altamirano, para ocupar una curul en el Congreso del Estado. En la LIII Legislatura federal por Guanajuato, quedamos el Lic. Pablo Álvarez Padilla (plurinominal), el Dr. Flores Alcocer, de Salamanca (plurinominal) y un servidor (por mayoría, en el II Distrito).
Se gana San Francisco del Rincón con Eusebio Moreno (Yunque) y había confianza en ganar Celaya con Ricardo Suárez Inda donde estuve presente el día de la elección. Por la noche y ante un mitin, Ricardo Suárez Inda informaba que perdía. Esa misma noche y enojado, Ricardo Suárez se quejaba que Pablo Álvarez había negociado Celaya por San Pancho, después nos enteramos que Alfredo Ling Altamirano se había encargado de propalar esta mentira, para echar la culpa a Pablo Álvarez Padilla, ocasionando que militantes y dirigentes estatales, vieran con malos ojos a Pablo quien aseguraba que nada tenía que ver  con ninguna negociación en  los resultados electorales en Guanajuato. Se supo después, que algo tuvieron que ver Obregón Padilla y Ling Altamirano para negociar el triunfo del yunquista Eusebio Moreno en San Francisco del Rincón.
Al poco tiempo de haber tomado posesión en nuestros cargos, el Dr. López Sanabria invita a una reunión de trabajo en un subcomité distrital, en un taller de la calle Bosque, en el Coecillo para aplicar nuevas estrategias. Fuimos llegando los convocados, cuando un militante se me acercó para decirme que había visto a Ling Altamirano en un carro Corsar rojo de lujo, eso era imposible porque los diputados sabíamos que no podíamos aceptar ninguna prerrogativa en los congresos, salvo la dieta correspondiente y que en caso de ser necesario se tendría que dar aviso al comité estatal para su aprobación, así que debió haber habido un error en el comentario del carro Corsar rojo de lujo de Ling.
Hice el comentario al Dr. López Sanabria quien dijo que eso no se podía, porque el recurso que se daba en el Congreso estatal como apoyo para automóvil a diputados locales era el equivalente a un Volkswagen, que era muy pronto para tener un carro y que no se había pedido autorización para obtenerlo. No habíamos terminado de hacer el comentario cuando agitado llega Ling caminando, disculpando su tardanza a que no pasaba ningún camión que lo dejara a tiempo.
Pronto nos enteramos para nuestra sorpresa, que efectivamente Ling poseía un flamante carro rojo Corsar de lujo y equipado, otorgado por el Congreso del Estado y que guardaba en el estacionamiento donde antes era la Arena Isabel, que ahí lo dejaba discretamente para no llamar la atención de los militantes, provocando el enojo de Pablo Álvarez y del resto del comité estatal por el grave desacato. Ling, quien siempre camuflaba sus actitudes, se disculpaba de manera hipócrita que dicho carro era a insistencia del señor Gobernador para el cumplimiento de sus tareas legislativas.
Y vinieron más problemas. El recién regidor del PAN, René Mondragón (militante del Yunque), solicitó un préstamo de $30,000.00 (treinta mil pesos) al presidente municipal, Lic. Antonio Hernández Ornelas, solicitando autorización a Pablo Álvarez para obtenerlo, por lo que es rechazado en el comité estatal. A pocos días de dicha solicitud, el Ing. Carlos Medina Plascencia y Carmelita Lozano comunican a Pablo, que René Mondragón había tomado el préstamo solicitado a la Presidencia Municipal, haciendo caso omiso de la negativa del comité, lo que motivó una fuerte llamada de atención al regidor en desacato y una visita del jefe estatal con el Presidente Municipal para conocer estos hechos, por lo que el Alcalde le dijo que el regidor Mondragón estaba en apuros económicos y que él quiso ayudarlo.
Continuará: Victorias, ambiciones y traiciones III