|
La opinión ciudadana se ha recogido, en repetidas ocasiones, a través de la aplicación de encuestas. El uso de las mismas es común, sobre todo cuando se avecinan procesos electorales. Así como también es común que se desestimen los resultados por parte de los que no cuentan con la preferencia del voto
Es cierto, estos instrumentos de consulta de opinión pueden arrojar resultados incorrectos (Quizás aquella que dio la virtual candidatura a AMLO).
Un diseño inadecuado de las preguntas, una determinación incorrecta de la muestra, la falta de imparcialidad del encuestador, pueden resultar en información errónea y poco útil para la toma de decisiones. Sin embargo el uso de encuestas como medición de la percepción no debe desecharse a la ligera, aún menos cuando los resultados no favorecen la expectativa personal. Esto es especialmente cierto en el caso de encuestas electorales, específicamente sobre la percepción de algún político en particular. No obstante, es natural que el sujeto evaluado tienda a no aceptar resultados adversos. Al menos así lo han demostrado los panistas Santiago Creel y Ernesto Cordero, quienes, sistemáticamente, se han visto desfavorecidos frente a su rival Josefina Vázquez Mota. Para este par de políticos, las encuestas simplemente no reflejan la realidad e insisten en que, a pesar de los resultados de los cuestionarios, el desenlace final no está escrito. Cierto. Las encuestas no predicen lo que va a suceder. Reflejan una situación específica en un punto en el tiempo. Sin embargo sí pueden dar una idea de la percepción ciudadana y por lo tanto de lo que podría suceder en las urnas. Los números son objetivos. La opinión ciudadana se ha recogido, en repetidas ocasiones, a través de la aplicación de encuestas. El uso de las mismas es común, sobre todo cuando se avecinan procesos electorales. Así como también es común que se desestimen los resultados por parte de los que no cuentan con la preferencia del voto. Por ello lo que han obviado dos de los tres aspirantes “azules” a la Presidencia de la República, es que su desventaja, en términos porcentuales, de acuerdo a los cuestionarios aplicados, frente a la puntera, es bastante significativa. Los números se han movido, hacia arriba y hacia abajo, pero la ventaja de la señora Vázquez Mota se ha mantenido desde que se comenzaron a aplicar las encuestas. Lo anterior es de llamar la atención en el caso de Ernesto Cordero, quien ha sido identificado como el favorito del presidente Calderón. Sin una trayectoria brillante como servidor público, tampoco ha encontrado la estrategia para hacerse más visible ante los posibles votantes. Por lo menos sus números así lo demuestran. Pueden existir diversos factores a los cuales atribuir su estancamiento. Lo cierto es que se ve difícil que pueda convertirse en un candidato ganador. Derivado de los resultados de la última encuesta aplicada por Gabinete de Comunicación Estratégica, Ernesto Cordero registró una importante baja y Josefina Vázquez Mota se llevó la mayoría de los puntos que éste le dejó. Cordero ha tenido la valentía de aceptar estos resultados y los justifica de diversas maneras. Aún con todo ello afirma que se convertirá en el candidato del Partido Acción Nacional a la Presidencia. A final de cuentas, quizás todo esto esté de más. El PAN ha anunciado sus tiempos para la elección de su candidato, mismo que será conocido el mes de febrero de 2012. Así que de poco sirve saber el lugar que ocupa, en la mente de los votantes, Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel o Ernesto Cordero. La realidad es que en febrero, probablemente será demasiado tarde para que el candidato blanquiazul se encuentre en posibilidades reales de competir. Los cuestionarios no favorecen a los aspirantes panistas frente a sus rivales. Ni hablar, así de infames son las encuestas. Mi correo:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
|