Mordaza electoral PDF Imprimir E-mail
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Escrito por LEC Hugo I. Campos Ramírez   
Lunes, 16 de Enero de 2012 01:53
Vivimos en una cultura en la que no se fomenta la libre expresión de las ideas, donde legalmente existe una prohibición de los debates que no son organizados por las autoridades electorales y en la que la institución que tiene como función principal el fomento de la democracia y la participación ciudadana funge como censor de la información que los ciudadanos necesitan para elegir de la mejor forma a sus representantes.
El viernes observé -en el noticiero de Joaquín López Dóriga- cómo el IFE impidió un debate entre los precandidatos de izquierda a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. Las razones: porque los debates entre precandidatos están prohibidos, porque no está amparado en la libertad de expresión, porque no están todos los precandidatos de todos los partidos.
Todas las razones parecen incoherentes para un país democrático, pero a pesar de lo absurdo que resultó el acto, la autoridad electoral sólo estaba realizando lo que la ley la obliga a hacer: censurar y monitorear los medios para evitar que la información llegue a los que nos son miembros o simpatizantes de algún partido.
La libre expresión de ideas y el debate de las mismas es fundamental para el desarrollo de la democracia y la sociedad de cualquier país.
En México, al contrario de muchas otras culturas, no se nos fomenta la competencia entre nosotros y no se nos motiva desde una edad temprana al debate de las ideas; se busca la imposición por sobre todas las cosas y lo podemos ver reflejado en todos los ámbitos, la casa, la escuela pero sobre todo en la escena política nacional donde no hay concertación ni cohesión entre los diferentes actores políticos del país, todos buscan imponer su voluntad sin siquiera escuchar al de enfrente.
Son muchos los causantes de este atropello a nuestras garantías individuales, pero se puede atribuir a dos entes como los principales causantes, los que con sus acciones y sus métodos motivaron la propuesta y la aprobación de la contrarreforma electoral 2007-2008: Andrés Manuel López Obrador y la Cámara de Diputados.
El primero, al polarizar a la población y poner en entredicho la legitimidad de la contienda electoral en 2006. Y los segundos, porque -como premio de consolación- le otorgaron a AMLO una ley en la que no existe el debate y en la que no se pueden hacer campañas “negativas”, a pesar de que los candidatos tengan un pasado oscuro que pueda resultar peligroso para el país y que, por si fuera poco, monopoliza en manos de los partidos políticos la democracia que nos pertenece a nosotros, a los ciudadanos.
Nos han amordazado y no hemos hecho nada para impedirlo; nos ha importado poco que los partidos políticos vulneraran nuestras garantías individuales, al impedir a los precandidatos a celebrar debates públicos; la ciudadanía no podrá influir en la decisión de los partidos: no importa que el candidato tenga cosas qué ocultar, estas no podrán salir a la luz.
Es una pena que no se puedan discutir las ideas entre los contendientes de los mismos partidos y es aún más terrible que los ciudadanos no podamos enterarnos de los acontecimientos a través de los medios masivos tradicionales, que son los que llegan más fácilmente a la mayor parte de la población que no tiene acceso a internet y mucho menos a las redes sociales.
Los políticos se autocondicionaron a únicamente a hacer campañas propositivas y, con la ausencia de debates, se está beneficiando a los candidatos que no quieren y no tienen nada qué proponer, a los que ocultan algo, a aquellos que no están dispuestos a debatir sus ideas, a los que no defienden la libertad de expresión, a los que superponen los derechos del pueblo por sobre todas las cosas, pero que atropellan las garantías individuales, a la ignorancia de la población como estrategia electoral.
Es una barbarie que parece salida de la época de la inquisición. Urge un cambio. Las reglas actuales no emparejaron la cancha, la llenaron de piedras y baches que están afectando y afectarán enormemente la contienda electoral de la que saldrá electo nuestro Presidente para los siguientes seis años.

@hugoicampos