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Escrito por LEC Hugo I. Campos Ramírez
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Lunes, 30 de Enero de 2012 01:21 |
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Tras el rompimiento de la alianza electoral entre el PRI y el Partido Nueva Alianza (Panal), la maestra Elba Esther tendrá que poner toda la carne en el asador: las posibilidades de entablar nuevas alianzas con el PAN y el PRD no se ven siquiera lejanas en el horizonte, el tiempo se acaba y ahora su objetivo no será obtener la mayor cantidad de espacios, sino mantener su registro y los recursos que ello implica.
El Panal se ha comportado desde sus inicios como un parásito de capacidades y adaptación formidable. Hasta la semana pasada había logrado alojarse en partidos que le habían garantizado su sobrevivencia y su constante incremento de poder. Tras el rompimiento de la alianza, los panalistas tendrán que buscar mantener su registro a como dé lugar; ahí radica la oportunidad para restarle espacios a la lideresa sindical más poderosa del país. Los ciudadanos tenemos la oportunidad de eliminar a Nueva Alianza del escenario político nacional y únicamente dejar el sindicato en manos de quien debe ser considerado el enemigo número uno de México. El Panal y la maestra se han sabido vender y se han vendido caro: en 2000 Fox le otorgó el ISSSTE y la Lotería Nacional; en 2006 con Calderón conservó lo que ya tenía e incrementó su poder: colocó a Roberto Campa en el Sistema Nacional de Seguridad Pública y a su yerno en un puesto clave dentro de la SEP. Ahora, tras la ruptura con el PRI, estamos por ver si el precio anteriormente pagado era justo, pero lo que sí es cierto es que el PRI de Peña Nieto y de Pedro Joaquín Coldwell consideraron excesivo el costo de 24 diputados y 4 senadores. En las siguientes elecciones veremos si el precio al que se han vendido los panalistas en las dos elecciones pasadas era razonable o se habían sobrevaluado por encima de su aportación electoral. Si conservan el registro y obtienen el 3% de la elección que alardean valer, entonces el costo que había aceptado en primera instancia el PRI (aquellos 24 diputados y 4 senadores) valdría bien la pena, en caso contrario se evidenciaría el alto costo pagado por Fox y Calderón. Desde su salida del PRI, la maestra Elba Esther nunca había estado tan vulnerable y tan expuesta. Debido a los tiempos electorales, los maestros junto con su líder tendrán que enseñar todas sus cartas y apostarlo todo: si la jugada les sale y mantienen el registro, su poder será más que evidente. De lo contrario su poder disminuirá y tendrán que replegarse y conformarse con el nada despreciable SNTE. Como ciudadanos tenemos el derecho de otorgar o negarle nuestro voto al Panal. La obligación ciudadana es negárselo y con ello disminuir el poder de un partido que sobra, que no ofrece ni propone nada, que necesita adherirse a otro partido para sobrevivir y mantenerse vigente; un partido, una lideresa y un sindicato que con sus métodos han afectado y condenado al fracaso a varias generaciones de mexicanos y mexicanas. Estamos por ver si los maestros integrantes del sindicato más grande de Latinoamérica -por número de agremiados- es tan poderoso y leal a su líder como manifiestan serlo manteniendo su registro como partido político.
@hugoicampos
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