Experiencia y aprendizaje de las crisis recurrentes (I) PDF Imprimir E-mail
Ing. Jor­ge Ar­tu­ro Ace­ve­do Ala­rid
Escrito por Jorge Arturo Acevedo Alarid   
Lunes, 05 de Diciembre de 2011 02:17
¿Por qué nos sorprende tanto el tema de la crisis mundial y sus efectos?
Según la dinámica económica del sistema capitalista mundial, existen dos clases de crisis: “Pequeñas o recesiones” (endógena): se trata de una crisis interna de cada nación, puede afectar a uno o a varios países, pero no al conjunto económico mundial.

Y la otra es la que estamos viviendo “Grande o depresión” (exógena) que ataña al sistema capitalista mundial, es el agotamiento del régimen de acumulación que se estableció a fines de la Segunda Guerra Mundial, y está basado en los siguientes elementos:
a) Estructura productiva: Combina patrón tecnológico, relación salarial y consumo.
b) Utilizar la política económica: Intervención del gobierno como elemento de regulación.
Aprender de lo que en materia económica ha ocurrido en el mundo, debería dar los parámetros mundiales de prevención suficientemente efectivos para generar políticas económicas mundiales y de regulación que evitarán colapsos globales. Considero que los países pequeños (no por su tamaño geográfico o poblacional, sino por su economía) o conocidos como “países en desarrollo” (muchos de ellos ya hoy son potencias económicas) pueden aportar mucho en este sentido.
Demos un rápido recorrido por la historia “moderna” de las crisis “grandes o depresiones”, información resumida, recopilada y presentada en cnnexpansion.com/economía, a mediados de este año:
“¿Se acuerdan cuando se decía que el terreno del Palacio Imperial de Japón valía más que todo el estado de California?”, así resumió Paul Krugman la burbuja de activos en que vivía Japón a finales de la década de los 80 y principios de los 90.
El tiempo le daría la razón (y el premio Nobel) al entonces profesor de Economía de MIT sobre el “milagro asiático”, el cual comenzó a desbaratarse cuando el mercado bursátil japonés reventó, conduciendo a la poderosa economía en una espiral, primero de crisis, y luego de recesión total.
La pérdida y deterioro de la economía japonesa, la mayor de Asia entonces, comenzó a destapar los problemas de sus vecinos como Singapur, Tailandia, Filipinas y Corea del Sur. Estas economías, sujetas a un tipo de cambio estable, no pudieron eludir la caída en el consumo de Japón, generando presiones sobre sus propias economías que además, aún se sujetaban a la idea del tipo de cambio fijo.
Durante la década de los 90 estos países sucumbieron a la caída de su patriarca económico, arrastrando sus economías a una depresión profunda que obligó a una reestructuración (detestada por muchos) por parte del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a intervenir con sus políticas de estabilización.

EFECTO VODKA
La crisis de Asia que invadió a casi todos los países de ese continente, llegó a contaminar a Rusia, que en agosto de 1998, vivió una fuerte devaluación de su moneda, el rublo, y un defecto sobre la deuda rusa (el Comité de Defensa del Estado de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, denominado GKO).
La crisis sobre el GKO ocasionó en el mundo una carrera hacia la liquidez y un vuelo a la calidad, que propiciaron la quiebra de los fondos de inversión libre Long-Term Capital Management. Este último no tenía directamente una obligación rusa, pero poseía obligaciones adosadas a deudas incobrables. Esta crisis financiera se produce en el contexto del comienzo de una desaceleración económica mundial, con bajas en los precios internacionales de los commodities, el petróleo, el gas natural, los metales y la madera conformaban más del 80% de las exportaciones rusas.

EFECTO SAMBA
La crisis rusa llegó a contaminar a Brasil en 1999, cuya economía se fue deteriorando rápidamente en la medida en que la turbulencia financiera se intensificaba en los mercados internacionales por los problemas en Rusia. En un intento por contener una masiva fuga de capitales, que en 4 meses fueron más de 35,000 millones de dólares, las tasas de interés brasileñas subieron más de 30% anual, con lo que la ya de por sí elevada deuda interna aumentó aún más.
Con la aprobación, por parte del FMI y de otras instituciones financieras internacionales, se otorgó un paquete de préstamos por 41,500 millones de dólares que sumado a la implementación de una fuerte disciplina fiscal, se logró estabilizar a la economía brasileña. Sin embargo, la declaración de una moratoria por parte del estado de Minas Gerais, segunda economía industrial del país, generó nueva ola de pánico entre los inversionistas internacionales, y la devaluación del real en casi 9%, generando desplome en su Bolsa de Valores y una merma importante en sus reservas.
Continuaremos la próxima semana. Nos falta el Efecto “Tequila” y el Efecto “Tango” entre otros, que nos permitirán encontrar similitudes, “patrones” que pueden mostrarnos no sólo lo que ha sucedido, sino lo que puede llegar a ocurrir en caso de no tomar en cuenta esas experiencias vividas. .
Viene el 2012 y tendremos que ser cuidadosos y responsables, de lo contrario, estaremos inmersos en “una más” de las crisis mundiales en un pequeño planeta.

Con información de: AP y Reuters, CNNMoney, Fortune y Expansión.
www.cnnexpansion.com/economia. html.rincondelvago.com/crisis-economica-mundial-y-futuro-de-america-latina.html. http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_económica_de_2008-2011
P.D. Aprovecho para agradecer especialmente a Dios, a mi familia y a cada uno de mis amigos por permitirme llegar a un año más de vida, con alegría, pasión y disfrutando cada instante lo que soy, tengo y vivo. . .  ¡Hoy 5 de diciembre, un gran cumpleaños!

unpequenoplaneta@
jorgeacevedo.com

 

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