|
Ayer la Navidad / Hoy la esperanza Que difícil es hablar, escribir y expresar el sentimiento que emana del corazón ante un acontecimiento tan especial como es la Navidad, la llegada de Nuestro Señor Jesús, en medio de un mundo cada vez más “laico”.
Laicismo es la corriente de pensamiento, ideología, movimiento político, legislación o política de gobierno que defiende, favorece o impone la existencia de una sociedad organizada aconfesionalmente, es decir, de forma independiente, o en su caso ajena a las confesiones religiosas. Su ejemplo más representativo es el “Estado laico” o “no confesional”. El término “laico” (del griego, laikós “alguien del pueblo”, de la raíz, laós “pueblo”) aparece primeramente en un contexto cristiano. El concepto de “Estado laico”, opuesto al de “Estado confesional”, surgió históricamente de la separación Iglesia-Estado que tuvo lugar en Francia a finales del siglo XIX, aunque la separación entre las instituciones del estado y las iglesias u organizaciones religiosas se ha producido, en mayor o menor medida, en otros momentos y lugares, normalmente vinculada a la Ilustración y a la Revolución liberal. Los laicistas consideran que su postura garantiza la libertad de conciencia además de la no imposición de las normas y valores morales particulares de ninguna religión o de la irreligión. El laicismo es distinto del anticlericalismo en cuanto no condena la existencia de dichos valores religiosos. En fin, el mundo y la “globalización” nos muestra lo que sucede cuando la sociedad adopta también una postura “laica”. Los hechos, hoy nos reclaman un momento de reflexión, de introspección que permita reencontrarnos con nuestro origen, nuestros valores y la esperanza que trae el nacimiento de un ser muy especial. Hay quienes pueden estar decepcionados, dolidos e inmersos en una desesperanza tal que no permite mirar la bondad y ánimo que trae la llegada de Jesús. Hoy es momento de confiar, creer y ser testimonio de que los mexicanos somos capaces de salir adelante, independiente de los partidos y los políticos, de aquellos que por el interés mezquino de llegar al poder son capaces de traicionar sus valores, pisotear la dignidad de las personas y utilizar insumos que fueron puestos en confianza para ser administrados y generar bien común y hoy se utilizan con fines electoreros. México somos todos los mexicanos. Ayer se cumplió un año más de vida de una persona que fue capaz de dar su vida por cada uno de nosotros, delincuentes o no, políticos o civiles. Él, no dudó jamás en ser y hacer por los demás. Creo que hoy nos toca a cada uno de nosotros dar más, intentarlo una y otra vez, el trabajo no será fácil, pero la recompensa valdrá la pena. “No existe en el mundo persona más sola que aquella que no es capaz de encontrar en su interior la compañía de Dios”. (Jorge A. Acevedo Alarid) Sin duda, comparto y confirmo, el Estado y el gobierno “laico”, la sociedad y cada una de las personas conscientes y fortaleciendo los valores cada día, para lograr un mundo mucho más justo, consciente, armónico y participativo. Los valores, el medio, una mejor calidad de vida, el fin. Gracias a todas y a todos los que hacen que las cosas sucedan y mis oraciones por aquellos que se empeñan en destruir. Ayer la Navidad. . . Hoy la esperanza, en un pequeño planeta. ¡¡¡Felicidades!!! Que nada ni nadie coarte las posibilidades de alcanzar tus sueños y objetivos.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
|