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Escrito por Dr. Jorge Isauro Rionda Ramírez
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Lunes, 16 de Enero de 2012 01:52 |
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La violencia que vive el país tiene varias razones de ser: la primera a destacar es la falta de oportunidades para la población (empleo). Otra más, el bajo nivel de ingreso per cápita de su población, finalmente un régimen de gobierno que no sabe cómo contener y manejar la violencia.
La insurgencia en el país siempre ha tenido patrocinadores más cuando se habla de grupos armados aparentemente insurrectos al régimen. Si bien el PRI supo contener las fuerzas políticas, a su vez hizo de la corrupción un sistema de intereses sobre entendidos entre diversos actores políticos, lo cual otorga paz social a la nación al menos en las primeras décadas posrevolucionarias. Ahora que en este año 2012 se tienen procesos electorales, la cuestión es que el actual régimen de gobierno debe conciliar con los grupos beligerantes si es que no desea se desate un periodo pre electoral de violencia e inseguridad. Ya se ve en Michoacán recientemente que si bien es dudoso que el narco haya llamado a votar contra el PAN, sí es claro que al menos la población rechaza a un régimen que desata la violencia social. El narco no pierde terreno, muta estrategias, territorios y actores, pero permanece e incluso crece. Su persecución crea una inflación en los estupefacientes que alienta sus mercados y los vuelve áreas de alta rentabilidad económica. Recientemente se vela que los Estados Unidos de América ya han pactado con el propio narco del país para perseguir a otros cárteles. De ahí que el propio presidente Felipe Calderón Hinojosa afirme que el famoso “Chapo” Guzmán vive en los Estados Unidos de América y goce de alguna forma de protección por parte de este gobierno. Bien indica el ex presidente Vicente Fox Quezada que es momento de negociar con el narco en el país. Finalmente el camino para su combate es su licenciamiento. La legalización día a día se vuelve la opción única y necesaria para combatirle. El proceso electoral para este año se presenta como uno de violencia e inseguridad, a no ser de que el Estado Mexicano logre conciliar los intereses con los grupos beligerantes al actual régimen. El crimen organizado sacrifica mes a mes ediles y funcionarios de primer nivel. Los candidatos de los diversos partidos no están exentos de ser victimados por estos grupos armados. Ahora bien, quizá los partidos que negocien con el crimen organizado saquen provecho y ventaja política... de hecho se especula que el PRI ya lleva la delantera en este paso. Lo propio sin embargo es buscar que las comicios no se vicien de intereses ajenos a los legítimos democráticos y logren sufragios libres de intereses ajenos, lo cual es un reto que ante la realidad nacional se ve como inalcanzable.
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