LA HORMA 18-Feb-2012 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Webmaster   
Sábado, 18 de Febrero de 2012 03:25

HOJA DE LITERATURA

Lo Erótico del antes del Allá

Bueno, quizá mi discurso te parezca un poco aburrido, permíteme cambiar de tono. Este ejercicio que suelo hacer todos los días…pensándote.

 Por ejemplo… ¿sabes cómo te haría el amor?...Sólo pido un poco de imaginación y un mucho deseo de placer… Siempre te he pedido que me dejes  y apruebes darte mi historia, mi trabajo, mi pensar y mi sentimiento como filosofía y poesía, Ahora también te pido que aceptes mi placer, darte mi placer, darte placer, mi total placer.
Supongamos que no nos conocemos, que de pronto te veo en un restaurante y estás sola. Llevas un vestido ajustado, negro, con un escote sugerente aunque suave, la falda está por bajo de la rodilla pero con dos pinzas que dejan ver ambas piernas, tus tacones son altos y tu pie está desnudo. Yo visto un pantalón de mezclilla y camisa blanca desabrochada y una chamarra de cuero, calzo botas negras. (¿Parezco rockero…, verdad?) Digamos que llevo la ropa que a ti te sensualiza. Por no decir, te calienta.
Bueno, al mirarte me enloquece tu voz, tus ojos, tu cuerpo y tu rostro.  Si a ello le agregamos la noche, unos perfumes,  velas y una cena mediterránea con un vino encantador (pero poco), y le agregamos un poco de danza del cuello, de los hombros, del pecho y del vientre, de las piernas y los pies, pues ya casi estamos…Bueno, voy hacia ti y te lo digo secretamente al oído…
“Con sólo verte me pones en las nubes, con sólo contemplarte mi cuerpo se tensa y se evapora, se retuerce, se exprime, cuando casualmente me tocas  me paralizas y soy completamente tuyo, y te grito que me hagas tuyo  pero mi voz nunca se escucha, se pierde entre el ir y venir de los colores y de las voces, te grito que me poseas, que me tomes, que soy tuyo, que deseo hacerte lo que me digas y como lo digas.  Dime…, ¿cómo quieres el placer? Dime…, ¿cómo te gusta  que tomen tu cuerpo, tus labios, tus senos tan hechos a los labios y tu piel tan acuática que parece que al sudar la poseo. Dime, quiero ser tuyo y entregarme como un niño a los brazos de la noche. Dime como te tocas para tocarte, dime como te besas para besarte, dime como te humedeces para humedecerte, dime como te lames para lamerte, de tus labios a tu vagina solo el sabor cambia, quiero llevarte ese sabor a tus labios y quiero llevar tus palabras a tus adentros, que hablen y se entreguen  en la invocación del espasmo, tu cuerpo…tu cuerpo. Solo tu cuerpo  sabe del placer que guarda, el placer que anhela, del placer que provoca…, Si Mujer…, dame…, dame tu placer para encontrar mi placer, es por tu cuerpo que viene el placer del mundo. ¿Qué quieres que te haga amada mía?  Soy tu adulador y tu esclavo,  desnudo, tomo tu cuerpo con la delicadeza inicial del amor, con la ternura que abre la piel a la mirada, a los labios, a la lengua Y el miembro se tensa y se paraliza, habla con su color y su grito, él está ahí en la espera de una caricia. Pero solo está la noche y el silencio de las cosas”.
Tu no volteas y eres indiferente a mi cuerpo. Pero estás ahí, también, desnuda.  .Tu vagina tan hermosa como un altar en medio de las piernas, déjame rezarle a ese espacio encarnado, déjame cantarle lo que canta mi corazón todas las noches desde que te conozco.  Pero de nada vale todo el deseo del mundo si no existes en mi grito.   
Qué quieres que haga, cómo quieres el placer, ¿mi placer es tu propio placer?  Déjame llamar tu placer por el oído, juntar mis labios a tu oído e ir lamiendo poco a poco el caracol y su profundidad, humedecerlo, y luego aspirarlo como si quisiera aspirar tus llamas, invocar el placer que tienes dentro, seducirlo para que te llene de espasmos hasta llegar a una parábola sinfónica de orgasmos.  Quiero que estés en la invocación de tus imágenes, te pido que estés lista a mi llamado de agua, tierra y lágrimas…
El juego de penetrar los cuerpos para trascender la memoria ha comenzado…
Empezamos a bailar algo suave que entre por los oídos y a la vez que nos haga olvidar todo lo mundano. Yo te siento y tus roces encienden mis recuerdos,  rocé tus labios y los rocé por dentro, tu cuerpo me llama y los recuerdos nos atan, es simple el camino hacia tu cuello, lo rocé con los labios y los lamo con la humedad de mis dientes suaves, de arriba hacia abajo es el oscilar de mi lengua por tu cuello pero es como ir por un camino largo y lleno de extrañeza, quiero quedarme ahí pero me llama el tocarte tus senos tan poderosos como dos espacios dispuestos al amanecer, grandes y hermosos como la piel misma, no puedo creer que haya tanta belleza en el mundo, tu misma, ahí detenida frente a mí y sin embargo, inaccesible y distante, pues eres totalmente indiferente a mi deseo. Y yo grito que te deseo…que te quiero lamer todo y siempre, enteramente hasta dentro todo y llevarte siempre a la ola del espasmo, conteniéndolo todo…todo…todo….

 Leslie Arenales Riquelme

 

 

» TENEROLOGÍAS / Editorial

El Cuerpo Infinito de lo Erótico

Lo erótico como tal, es un estado de conciencia iniciante hacia una sublimación de lo sexual.  El Eros, en su sentido esencial, es un ir más allá de la materia. Sublimación. Pero, ¿lo Erótico es inherente al hombre o es una invención del hombre? Sospecho que es algo que se descubre y que posteriormente se discurre en su sentido de trascendencia. El hombre se ha visto en la necesidad de que todo lo que toca o lo hace humano o lo hace divino. 
El cuerpo asumido como pecado habría primero que humanizarlo, posteriormente, salvar el cuerpo por medio de la sexualidad hacia lo trascendental, hacia una armonía universal. Hasta la fecha el cuerpo es un estado intermedio y peligroso para el catolicismo.  Esta ceguera la han pagado muy caro en su propio seno la Iglesia.  El cuerpo como tal, junto con la conciencia, son los mayores misterios de toda realidad. El problema es otro.  El caso es que el ser humano en su sexualidad es completamente él en él mismo, digamos que es lo más lejano a lo divino, porque crea una individualidad enteramente sólida en y para él mismo…, su placer.
El placer es lo que hace que el hombre sea hombre en su enteridad de ser hombre, es decir, no se puede compartir el placer ni aún sublimándolo, no hay contacto ninguno con la divinidad. En el placer el hombre es humanidad entera, pura.  En el placer el hombre es un nosotros, en el placer el cuerpo toma posesión de la conciencia y es muy superior a toda racionalidad y a todo discurso. 
La eyaculación y el orgasmo son sin discurso, están más allá que toda racionalidad. Y precisamente porque están más allá de toda racionalidad es que no se deja detener, sustentar, dominar por discurso alguno, y si no es dominable, entonces está contra toda razón.  La razón no penetra el placer del cuerpo, por lo tanto es maledicente.
Entiéndase que lo Erótico es precisamente el discurso que se racionaliza a partir de la sexualidad. Por ello lo Erótico lo es aceptado porque está dentro de los parámetros racionales, instituidos, dominables. La sexualidad no. Por ello la sexualidad siempre la han tratado de pecaminosa, de lo más bajo del hombre. Y esto jamás es así.  La sexualidad es un poder en sí misma, pero este poder, desde la lívido, desde el instinto no puede ser ubicado, dominado por la razón, por lo tanto, no es puesto bajo ningún código racional, de ahí su peligro y su maledicencia.
Luego entonces, la sexualidad como tal, no es ningún pecado divino no nada por el estilo, es sólo y llanamente que no se el puede someter a la razón. Y todo lo que no se somete a la razón está contra la razón, es decir, contra todo institución llámese Iglesia, o sociedad (buenas costumbres) Hipocresía pura contra lo más sagrado del hombre. La Vida misma. Por ello, lo erótico se sublima, porque está dentro del discurso, dentro de la razón misma.
Lo sexual se queda en el cuerpo y parte hacia el propio cuerpo, es un encuentro del cuerpo con el cuerpo mismo y esto no es permitido por la tradición. Error de no conocer lo más sagrado de la vida, el cuerpo humano, su sexualidad y su enteridad pura como cuerpo.
(Consejo Editorial)

 

 

» HEBILLA SILENTE / Aforismos

BATAILLEANAS

“Aunque toda la Historia del ojo había sido engendrada
en mi espíritu sobre dos obsesiones ya viejas y muy ligadas entre sí, la de los huevos y la de los ojos, los testículos del toro me parecían ajenos a ese ciclo…”

 

 

RECORDANDO EN LA NOCTURNIDAD
UNA IMAGEN DE  CHARO LARRAURI


Tantos años
acariciando mi cuerpo,
cuánto placer
y cuánta insatisfacción,
quisiera estar
todo el tiempo tocándome
como habitar
la imaginación en levedad,
sólo para quedar
con el deseo de volverlo hacer,
de repetirlo,
insaciable de tocar mi propio cuerpo.

Estoy en mi cuerpo
y me siento ajeno,
cuarenta años
viviendo en un lugar extraño,
es la soledad
de haberme tocado tantos años.
La soledad
de no ser siquiera un pordiosero,
es la soledad del árbol de no dar fruto,
del rostro por no memorizar su gesto.

Aislado de todo,
encontrándome por primera vez con todo.

A. G.