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¡Qué enorme placer es ir al cine y gozar de una película blanca, entretenida, con grandes valores y magnífica fotografía, sin malas palabras ni dobles sentidos! ¡Qué increíble que se haga este excelente cine en México y que, más específicamente, se filme en Guanajuato! Esto comprueba con orgullo que “lo hecho en México, está bien hecho”.
Nos la habían recomendado tanto, tanta gente, insistiéndonos en que pronto la quitarían de cartelera porque era “cine de arte”, que era imposible no ir a verla. Bueno, ¡hasta de tarea se la dejaron a una de mis hijas! (por cierto felicito a su maestra, por preocuparse de que sus alumnos se preparen para la vida de una forma amena). Maravillosamente ha durado ya varias semanas en cartelera y ojalá dure más para que más público pueda disfrutarla. Habla en general de la vida, comparándola con “El Quijote” y de cómo disfrutarla, pero también de cómo pelear por ella; de luchar por los ideales y los sueños; habla del respeto a la vida, a las decisiones, a las responsabilidades; de cómo salvar la brecha entre generaciones; sobre aborto y drogadicción; de cómo ayudar; nos cuenta sobre el matrimonio, el noviazgo y la amistad... Bueno, ¡de qué no habla! Y lo mejor de todo: con ejemplos reales.Inicia con el interés de “Chano” (papel interpretado por Jorge Lavat) un hombre de la tercera edad (el “viejo”, el “ruco”, como lo nombran algunos de los personajes) por estudiar en la Universidad de Guanajuato. Claro que muchos se le ponen en contra, se burlan de él y hasta tiene un disgusto con su esposa. Pero al final triunfa, como don Quijote, al luchar por su ideal .Cuando llega a inscribirse le dicen que debe ir “el interesado”, es decir, su hijo o su nieto. Demuestra que él es “el interesado” y, al entrar a su salón, ¡todos creen que es el profesor! Continúa la historia y se va viendo la influencia de él en sus compañeros y viceversa. Te das cuenta de cómo cuando uno es abierto y receptivo, puede comprender mejor al otro sin importar la edad o el sexo; cómo, la esposa (Norma Lazareno) es alguien realmente muy importante en su vida, que lo escucha, le ayuda a reencontrar su rumbo cuando se siente perdido y lo acompaña alegremente en su nueva aventura y sus continuos cambios. “Chano” termina enseñándoles a sus compañeros el valor del respeto a las mujeres y el romanticismo en el noviazgo, utilizando, aunque usted no lo crea, frases del Quijote: la importancia de ayudar, lo insustituible que son los amigos, de cómo necesitas a los demás, que puedes retomar el buen camino cuando lo decidas; y que un hijo no interrumpe tus planes ni tu realización, sino que los plenifica; y también sobre la muerte. Hubo dos frases que me encantaron. Las dice su esposa, “La Sirenita”, al referirse al aborto: - Si dejas nacer esa ilusión, conocerás una cara nueva del amor. Dar vida es una de las mejores cosas por las que vale la pena vivir y sufrir. La otra la dice al hablar de la solidaridad y el compromiso: - ¿De verdad los quieres ayudar? Enséñalos a ayudar... Sus compañeros, los chavos, le enseñan la modernidad (los ipods y el nuevo “lenguaje”), la alegría, las fiestas, le hacen recordar buenos momentos del pasado y te hacen darte cuenta que, a pesar de la diferencia de edades, podemos tener mucho en común si estamos dispuestos a entender y disfrutar al otro, como cuando juegan juntos dominó. También lo apoyan cuando él más los necesita. Juntos descubren y proclaman frases del Quijote, tan actuales que ¡hasta puedes mandarlas por celular! Después de verla me di cuenta que en mi hogar no tenía una versión original del Quijote y... ¡claro que ya fui a comprarla! para buscar las frases que citan. Realmente la película está padrísima. No puedes dejar de verla y así apoyar a un cine mexicano de calidad y a un México con valores.
P.D. Ya sé que prometí escribir esta semana sobre el “Calendario Feliz”. Lo haré sin falta el próximo domingo, pues quise contribuir a que no se perdieran esta maravilla de “Estudiante”.
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