Pobreza y hambruna 22-Ene-2012 PDF Imprimir E-mail
Escrito por Ing. Pedro Medina Hurtado   
Domingo, 22 de Enero de 2012 00:15
Nos estamos acabando la Tierra por el exceso de población, pero, lo más grave, es porque no hay un control en México y en demasiados países del mundo para conservar las reservas naturales que se poseen
 
Hemos hablado en diferentes ocasiones de algo muy importante que nos está pasando en todo el planeta. En varios artículos hemos explicado por qué y las causas, y hemos descrito los aspectos contaminantes que han hecho que la naturaleza en todo el mundo haya cambiado dramáticamente sus condiciones climáticas.
Sobre el desorden climático mundial, si lo podemos llamar así, no ha sido posible que los científicos estudiosos de esta materia hayan podido determinar los efectos en su totalidad, sobre todo los imprevistos, aunque las causas las conocen en buena medida, tampoco conocen en qué momento se presentan y la gravedad de cada uno de ellos en los diferentes países del orbe.
Nuestro planeta tierra si lo podemos decir en forma simbólica, lo tenemos harto todos los habitantes del planeta con las decisiones que tomamos todos los hombres que lo habitamos y las decisiones absurdas y descabelladas de los gobiernos de todos los países del mundo; ¿Qué creíamos, que podíamos estar jugando con nuestra atmósfera aumentando monstruosamente, día con día, los gases de invernadero? ¿En qué mente razonable se podía pensar que se podía, y hablo de México y de muchos países más, sobre todo los del tercer mundo, tirar sobre los ríos basura y desechos industriales? Simplemente en México vemos que ni siquiera tenemos el control de la basura y por supuesto que en el confinamiento de los desechos industriales no hay un plan serio para frenar la contaminación del suelo destinado a la agricultura y aumenta el crecimiento de los pisos de cemento, por otro lado la vorágine de los taladores de árboles y destrucción de las selvas, y por supuesto en nuestras costas las descargas de aguas negras que están matando la vida natural de arrecifes y manglares, y con esto disminuye la pesca.
Da la impresión que el hombre hace todo esto en contra de sí mismo, como un increíble suicidio para no poder sobrevivir en el futuro. Nos estamos acabando la Tierra por el exceso de población, pero, lo más grave, es porque no hay un control en México y en demasiados países del mundo para conservar las reservas naturales que se poseen.
Por todas las causas anteriormente descritas no debe de extrañarnos que mientras en Centro y Sudamérica hay países que durante el año pasado sufrieron serios daños por inundaciones y también en el resto del mundo, aunque no lo visualizamos con la misma intensidad como lo que ha pasado en el sureste de nuestro país, pues estos estados se inundaron en varias ocasiones con graves daños y por otro lado, en el centro y el norte del país estamos sufriendo una sequía que no se había visto en muchísimos años.
Como resultante de la sequía del año pasado, se puede hablar de 450 mil cabezas de ganado que han muerto, un 35% del total está en condiciones dramáticas por falta de agua; en Chihuahua que es el estado más grande de la República Mexicana y que tiene una cantidad muy grande de cabezas de ganado, antes de las próximas lluvias, se tendrán pérdidas mortales por varios cientos de miles; pero también en parte de Sonora, Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas, Querétaro, San Luis Potosí, Guanajuato y Aguascalientes hay condiciones con diferencias, pues la sequía ha sido muy fuerte.
El ciclo agrícola correspondiente al año pasado, para ser aprovechado a partir de este año, está prácticamente perdido en su totalidad y solamente se rescató alrededor de un 15% a un 20% de los agricultores que cuentan con agua de pozos. Simplemente en Zacatecas se habla de 250,000 hectáreas de pérdida total y en ese estado, que ya de por sí es uno de los que poseen menos recursos en el país y que dependen de la siembra del frijol de la que surten a buena parte del país, pues simplemente no se produjo casi nada. Nuestro estado de Guanajuato también ha sido seriamente castigado, las presas del estado casi están vacías y aquí en León, como nunca, la presa del Palote, aunque es muy pequeña, tiene el pronóstico terrible de que puede quedar totalmente seca; por supuesto que esto no sirve para la agricultura y poco aporta para el agua potable de la ciudad, pero es un indicativo de lo que está pasando en el país. Aquí en León se esperaban algunas lluvias que vinieran en enero, denominadas cabañuelas, pero no ha caído una gota de agua, pues como recordarán en estos días de Feria hubo poca afluencia por intensas lluvias en otros años; y este año, nada, inclusive se puede decir que nos hemos tenido que quitar los suéteres a partir de mediodía pues la temperatura ha llegado a 28¨C, aunque en la mañana y en la noche vuelve a refrescar hasta llegar a 8¨C.
Hemos hecho un panorama general de la sequía en la República Mexicana; pero, en este momento hay un caso que tuvo un detonante que cierto o no se habló de que entre los tarahumaras que habitan la sierra de Chihuahua había una ola de suicidios ante la desesperación de la falta de alimentos, incluso que los padres, al no poder alimentar a sus hijos, los dejaban morir. El gobierno del estado de Chihuahua se apresuró a decir que eso era una mentira y que no se tenían noticias de que eso estuviera pasando y el gobierno federal desmintió esa noticia; espero que no sea cierto, pero fue algo que hizo que la atención nacional se centrara en ayudar y salvar a los tarahumaras del estado de Chihuahua. Los tarahumaras viven muy pobremente y siembran de temporal maíz y frijol fundamentalmente para su subsistencia y como el año pasado no llovió nada, pues simplemente no tienen para comer.
El pueblo de México, que siempre ha sido muy noble, ya ha hecho colectas para mandar víveres y también ropa y cobijas, pues el frío que este año ha entrado con más rigor en esas zonas, con temperaturas bajo 0, de mucho les servirá la ayuda que se les está proporcionando.
Ya por allí estamos viendo que banco Santander abrió una cuenta para recaudar fondos, que la Cruz Roja también está recibiendo ropa y alimentos, que la Arquidiócesis de México ya ha dado algunas direcciones en Chihuahua para que se entregue la ayuda necesaria y a todos los que participan noblemente en esta causa los felicitamos sinceramente, y esperamos que no se preste a movimientos extraños con estas cuentas, pues a veces la ayuda total no llega a su destino y en el camino se pierden recursos económicos y también alimentos. Esperemos que se haga todo con transparencia y no defrauden a las personas que de buena fe hemos contribuido con nuestra pequeña o mediana ayuda para nuestros amigos tarahumaras. Si todo marcha bien y se resuelve el problema, qué bueno.
Que pena me da que una noticia sensacionalista ligada a suicidios haya puesto en marcha a esta noble causa, pero hay algo que hasta nos debe dar vergüenza y muy grande, especialmente a las autoridades federales y del estado de Chihuahua, que son responsables directos del bienestar de sus habitantes, qué bueno que ahora el gobierno federal y el estatal a través de sus dependencias como SEDESOL y SAGARPA estén tratando de ayudar integralmente, pero me pregunto y exigimos muchos mexicanos una respuesta a ¿por qué hasta ahora? Cuando los tarahumaras llevan decenas de años en la miseria, viviendo y causando lástima tradicionalmente. ¿Cuántos tarahumaras han muerto a través de los años por falta de alimento? ¿Cuántos niños desnutridos y cuántas carencias de lo más elemental han sufrido durante muchos años?, yo les pregunto ¿Dónde están los programas de vivienda que debían de haberse puesto en funcionamiento hace años para que vivieran dignamente? ¿Dónde están los centros de salud e incluso hospitales para estos seres en la miseria? ¿Dónde están los apoyos para que se lograra mejorar sus cosechas con obras hidráulicas, con dotación de agua potable? ¿Dónde están las escuelas que ayudarían a rescatar a esos pueblos donde viven los tarahumaras, que siempre fueron objetos de curiosidad morbosa para tomarles fotos y presumir que sabían correr distancias muy largas?
La cultura, la salud, la alimentación, la infraestructura de caminos y carreteras deben de ser esenciales para su desarrollo y qué bueno que se empiecen a preocupar las autoridades correspondientes. Esperamos que no sea simplemente una llamarada de petate y se establezca un plan permanente de ayuda. Debe desaparecer para todos los habitantes la segregación racial y pensar que son mexicanos con todos los derechos como cualquiera, incluso los de posición social elevada.
Ya hemos hablado del caso de Chihuahua, pero del resto de la República. . .  ¿Qué?, pues en muchas partes de la República Mexicana antes de que empezara la terrible sequía ya había una gran pobreza en el 50% de los habitantes, y también un término fuerte, pero real y lacerante que en muchos casos es la pobreza tan extrema que existe hambruna y se concluye que inmediatamente hay que ponerle atención también a todos los estados que están sufriendo grandemente y que hasta ahora no han recibido una ayuda importante y sólo a cuentagotas de parte de los gobiernos federales y estatales.
Estoy seguro que muchos de diferente afiliación política están de acuerdo con la petición formal para que se haga un plan general emergente, bien fortalecido, para que se puedan ayudar en el momento preciso en inundaciones, huracanes, tormentas tropicales y por supuesto los efectos de la sequía que estamos padeciendo. Es necesario que se legisle al respecto de una manera seria y ordenada para que se tenga los recursos disponibles de inmediato y que llegue directamente sin tanto burocratismo a quien lo necesita, sin condiciones políticas, evitando la entrega de recursos a costa de favores electorales; aquí se trata de salvar a México, a los que menos tienen y a los que no tienen posibilidades de un crédito y están en manos de usureros. Urge poner orden, pues cada que pasa un evento como cualquier otro, se empieza a inventar de dónde vamos a sacar los recursos municipales, estatales o federales para ayudar a la gente en desgracia y las instituciones privadas solamente trabajan cuando hay eventos graves o catastróficos.
Requerimos un programa general coordinado entre el gobierno y la iniciativa privada, unidos en las instituciones que están colaborando noblemente a estos esfuerzos para que sea un programa permanente de ayuda y estabilización para disminuir la pobreza y sobre todo la miseria. Estamos conscientes que México, debido a la influencia del caos mundial, vive un problema de crisis severo, pero no se trata de hacer obras espectaculares, sino de hacer ayuda constante y organizada.
En un país en el que actualmente estamos padeciendo grandes carencias económicas, ¿por qué somos tan irresponsables en despilfarrar dinero de nuestros impuestos? ¿Cómo se sentirán los honorables senadores y diputados sentados en sus blandos sillones en una atmósfera de aire acondicionado, con grandes sueldos y prestaciones exageradas cuando ese tarahumara durante tantos años ha sobrevivido en cuevas y para sentarse solamente tiene una pequeña piedra lisa?
Debemos de ser conscientes no solamente los funcionarios que ganan grandes sumas, sino los que ostentan grandes fortunas y viven en grandes mansiones y exagerados lujos, y tienen el corazón como piedra para dar a quien más lo necesita lo que a ellos les sobra.
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