¿Por qué sí? Las iniciativas leonesas de Iniciativa México PDF Imprimir E-mail
Escrito por Rosa Elba Pérez Hernández   
Lunes, 19 de Julio de 2010 01:49
Recientemente cerró la convocatoria de Iniciativa México, el proyecto de las dos (y únicas) televisoras nacionales para dar oxígeno al vapuleado sentimiento de patria fallida, mejor conocida como México.
Dicen que las coincidencias no existen, pero afortunadamente el llamado a la conciencia nacional fue simultáneo al despido de la selección mexicana de futbol del campeonato de Sudáfrica. Si los once jugadores, el técnico y el jugador Número 12, o sea el Optimista Vapuleado, no pudieron hacer mucho, los 40,000 respondientes a Iniciativa México de Televisa y TV Azteca sí ofrecieron 40 metros de espacio para descansar la conciencia nacional.
Esta es una brevísima descripción de una de las propuestas que estará siendo llevada no a Iniciativa México, pero sí a la versión leonesa de las iniciativas de la comunidad local: el Manual Ilustrado del Habitante Leonés para el Desarrollo Urbano Ordenado.
Es decir, una buena parte de la información del nuevo Código Unificado de Desarrollo Urbano recientemente aprobado en la administración sheffieldista será ilustrada visualmente para la fácil comprensión del ciudadano de a pie y evitar los abusos por parte de los conocedores de los términos técnicos; es decir, arquitectos, ingenieros, desarrolladores y funcionarios de Desarrollo Urbano y Obras Públicas.
El manual no tendrá mandatoriedad jurídica, pero tendrá algo mejor: la comprensión personal de la información para ejercer sus derechos.
Algo tan revolucionario como cuando Martín Lutero tradujo la Biblia al alemán, pues hasta entonces sólo estaba en latín y sólo los miembros del clero católico podían leerla (y se negaban a que fuera traducida).
Para bien o para mal, traducir los reglamentos de la vida cotidiana al lenguaje del usuario final, trátese de la Biblia o de los Reglamentos de Desarrollo Urbano, funciona en beneficio de la mayoría.
¿Por qué? En León es evidente la contaminación atmosférica, visual y auditiva y los lastimeros detalles de las relaciones familiares causados por hacinamiento, transporte insuficiente o incumplimiento de los desarrolladores inmobiliarios en León -por ejemplo en los vicios ocultos de las construcciones financiadas por Infonavit (o sea, sus impuestos)-. Es suficiente visitar cualquier fraccionamiento nuevo. ¿Ve usted carriles abiertos o espacios contemplados para ser ampliados en el futuro para ciclovías, tal como lo indica el código? No.
También es evidente que los leoneses sufren abusos por la invasión sorpresiva de nuevas fábricas, centros comerciales, fraccionamientos de lujo, extensiones de la red de transporte público conocidas sólo por quien las hace (no por quien vive en las cercanías: nadie sabía por dónde pasaría la extensión del Malecón del Río de los Gómez) o por el tamaño y ubicación de publicidad (aunque esta administración municipal haya hecho un buen esfuerzo en su primera semana de gobierno para regularizar los espectaculares).
Estos eventos son reportados diariamente por los medios de comunicación y están registrados en archivos de la administración pública. Pero por falta de información y comprensión, no son temas de discusión -mucho menos de acción- por agrupaciones profesionales o comunitarias.
Es necesario identificar y comprender las condiciones técnicas y no técnicas de la infraestructura de la ciudad, que producen fenómenos sociales y económicos de gran impacto económico y social en los diferentes segmentos de la sociedad.
La falta de comprensión y, por lo tanto, de inacción comunitaria, conducen eventualmente a altos gastos de emergencia.
Cuando un desarrollador inmobiliario entrega formalmente el fraccionamiento, pero el habitante no conoce el término técnico “vicios ocultos”, no sabrá que puede demandar. O no lo entenderá. Se perderá en esfuerzos débiles o sin final para reclamar defectos de construcción en su nueva casa adquirida con crédito Infonavit (pues el ciudadano no sabe qué parámetros le exige el Infonavit al constructor).
Esta falta de comprensión por parte de la población de las obligaciones de todos los que participan en el desarrollo urbano conduce, entre muchos otros problemas, a la desaparición de zonas verdes de la zona metropolitana o a corrupción entre los servidores públicos, reflejada en irregularidad de uso de suelo.
El proyecto del Manual Ilustrado del Habitante Leonés para el Desarrollo Urbano Ordenado contendrá datos que el ciudadano debe conocer o a los que debe poder tener acceso, a fin de evitar daños en su entorno y que abusen de sus derechos de consumidor y ciudadano.
Este proyecto identifica el estado actual del acceso a la información técnica y no técnica de la administración de la infraestructura urbana y utilizará imágenes para facilitar el acceso y comprensión de esa información.
También identificará la información que el ciudadano desea y debe saber a fin de tomar decisiones para proceder reglamentariamente en su relación con otros ciudadanos vecinos o desarrolladores.
Anteriormente, la información era liberada en reglamentos independientes, tan mínimos, excesivos o difusos que eran incomprensibles e inefectivos.
El proyecto de un reglamento ilustrado crea una nueva forma de acceder a conocimientos técnicos y no técnicos para tener control sobre la “habitabilidad”.
La equidad social es consecuencia del conocimiento y comprender los procesos administrativos de operaciones en la obra pública puede resultar en transparencia dentro de los tristemente famosos “Consejos Ciudadanos de Obra Pública”, donde sólo participan los jueces y las partes.
Otro impacto social más de este proyecto es el político-electoral. Hay más de 1000 colonias en León, pero muchos habitantes no tienen la comprensión total de los perfiles que las hacen irregulares, pues sí tienen algunos servicios.
¿Cómo y por dónde empezar a regularizarlas ellos mismos? Actualmente son campo de acción política para partidos que en tiempo de elecciones las utilizan para prometerles la regularización.
La información es poder. ¿Cómo hacer el reglamento ilustrado? Se requerirá analizar el nuevo código y cruzarlo con los archivos de medios masivos sobre las irregularidades reglamentarias y no reglamentarias -y con los mismos registros gubernamentales- más frecuentes en la administración del desarrollo urbano de León, e incluso hacerlo por grupos sociales de acuerdo con su género, nivel educativo, zona de la ciudad y poder adquisitivo, pues todos tienen necesidades diferentes.
Este proyecto será presentado al Ayuntamiento por el grupo ciudadano Conciencia Urbana, el próximo septiembre.
La información es poder y sólo comprendiendo la información tendremos conocimiento y un mejor León. Porque “todos somos León” o ¿quién dijo eso...?

A OTRA COSA, MARIPOSA
*Sobre el parque Expobicentenario: si la exposición funcionará durante cuatro meses, ¿qué se hará después con las instalaciones? ¿Están contemplados y son públicos los detalles del plan? Porque el año del Bicentenario se acaba el 31 de diciembre. Lo que sí se sabe que la estatua alada no volará, sólo eso se sabe con seguridad#(

La autora es analista política. Maestra por la Georgetown University
 

Parque Bicentenario 2011

Nueva Vida 2012