¿Sustentabilidad social en mi casa? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Rosa Elba Pérez Hernández   
Lunes, 28 de Noviembre de 2011 01:39
¿Quién quisiera vivir en Gran Jardín, un desarrollo inmobiliario leonés de lujo con un promedio de 15 casas por manzana y esperar 25 minutos en línea con el motor encendido para pasar la caseta de seguridad? ¿Quién quisiera vivir en Villas de San Juan, una colonia con un promedio de 95 casas por manzana y despachar 55 minutos en un atestado camión/oruga para regresar a dormir? ¿Quién querría rodar su bicicleta de montaña de 25,000 pesos al lado de bicicletas de 500 pesos de los obreros del fraccionamiento Delta?
Los conceptos y realidades en los usos del suelo y soluciones de movilidad discutidas por expertos en el reciente Seminario Internacional de Urbanismo Socialmente Sustentable organizado por IMPLAN (Instituto Municipal de Planeación de León) se convirtieron en dilemas para los asistentes: ¿Se deben autorizar fraccionamientos de lujo alejados cuyos habitantes aspiran a la privacidad pero que demandarán recursos de gobierno para llevarles bulevares y así contaminarán con más autos? ¿Qué tan viable es en una sociedad tan diferenciada socialmente como la mexicana, la propuesta de gentrificación o remozamiento habitacional de zonas céntricas con casas de diferentes precios? ¿Está dispuesta la clase media a vivir en el piso de arriba de una tiendita de abarrotes y prescindir de las tiendas de autoservicios que a su vez ocupan grandes estacionamientos que incentivan involuntariamente el uso del automóvil? En León y muchas otras ciudades de México, es difícil hacer realidad un urbanismo socialmente sustentable. Mientras unos quieren ver crecer al mall Plaza Mayor, otros quieren pequeños Sohos en el Centro Histórico.  Ver el éxito o fracaso en el actual intento de repoblamiento y remozamiento de los centros históricos de León o Ciudad de México será clave. Hay productos locales en marcha como el Barrio Arriba que recuerda el homenaje que Monterrey hizo a su pasada vocación económica con la franja turística entre el Parque Fundidora y el Barrio Antiguo. Aunque claro, allá sí hay dinero para hacer crecer limones en el desierto. . .  o construir 3 kilómetros de ribera comercial.
La solución a la movilidad urbana tampoco es simple. Seguridad, rapidez, costo y salud aparecen como los incentivos personales más importantes para que la bici sea una opción real de transporte masivo para todas las clases sociales. En México, la coyuntura del costo del litro de gasolina brinda una oportunidad irrepetible para masificar el uso laboral de la bicicleta. Sin embargo, frecuentemente hay omisiones técnicas involuntarias de los hacedores locales de políticas públicas locales, presionados por elecciones políticas o evaluaciones de desempeño administrativo. Existen estudios de instituciones internacionales que revelan que para que las mujeres árabes y africanas consideren viable el uso de la bicicleta debe haber biciestacionamientos vigilados por humanos. ¿Una nueva época de “viene-vienes” para bicicletas en México? ¿Plaquear o no plaquear? Los interesados incluyen automovilistas y camioneros. Por otra parte, si para disminuir el calentamiento global se financian refrigeradores y autos híbridos, ¿por qué no financiar bicicletas? El Cicloférico de León o ruta de interconexión de ciclovías es una realidad de infraestructura pero falta el último estirón que rompa paradigmas, ése que logre subir a la gente a las dos ruedas y le permita visualizar la escena completa, con todos sus elementos (seguridad, rapidez, costo y salud) desde el punto de llegada hasta el destino. Para conocer el amplio espectro del uso de las bicis en León, invitamos al lector a que visite la muestra de fotografías “Bicis de la ciudad” de Proyecto Hábitat en la estación de transferencia Delta de la oruga.
Por otra parte, mientras los expertos europeos discuten cómo incentivar la bici como transporte de carga, en León los conocidos triciclos amarillos han cargado desde tortas hasta botellones de agua por décadas. El reto local es ¿qué hacer con ese híbrido triciclo: rodará en ciclovía o en carril de coche?  Peor aún, en el Seminario se planteó la llegada de la motocicleta como una “tercera” realidad amenazadora.
En el Seminario de Urbanismo Socialmente Sustentable de IMPLAN se estuvo de acuerdo en que los urbanistas no son los arquitectos o ingenieros sino los expertos de todas las profesiones que contribuyen a la salud, socialización, relajamiento, seguridad y facilitación laboral de los ciudadanos urbanos. Uno de los expertos resumió: “la ciudad del futuro es la que estamos haciendo hoy pues es en la que viviremos mañana, por eso hay que estar atentos a las tendencias pero también a las contratendencias”. En León, vemos la tendencia centrífuga de la mancha urbana hacia León I, II, III, IV, Bosque Azul, El Molino, etc. pero también una reacción centrípeta en un nuevo fraccionamiento de lujo que sobre la calle Mariano Escobedo observa como invitado extrañado al Parque Explora.
Finalmente, en el Seminario se habló sobre un fenómeno político donde Alcaldes autoritarios han posicionado su “marca” al reconstruir espacios públicos como plazas, ríos, etc. y “venderlos” con gran aprobación entre los votantes como anclas de identidad ciudadana. Se remitió a Richard Daley Jr. quien en un mexicano “sabadazo”, mandó tirar un muelle a medianoche para empezar la obra de una prometida pista área sobre el río de Chicago. Nos recuerda al regente priista Carlos Hank quien enmedio de controversias construyó los ejes viales de la Ciudad de México en los años setenta. Si bien esos Alcaldes supieron reconocer las necesidades logísticas, culturales, etc. de su electorado y las plasmaron en “su” infraestructura, en “su” marca, estos estilos personalistas rompen con el equilibrio de la planeación. La pregunta es: ¿Podría existir en León una sanción administrativa para los Ayuntamientos (y sus Direcciones de Desarrollo Urbano) que bajo el pretexto de “actualizar”, en realidad desfiguren los POTE’s (Plan de ordenamiento territorial) que el mismo Cabildo aprobó?

A OTRA COSA MARIPOSA
En el Seminario de Implan una experta brasileña tocó el tema de los pepenadores. Refirió que mundialmente el 47% de la basura se genera en las casas y aceptó que la pepena humana es la de mayor calidad. En Brasil se incentivó la creación y registro de cooperativas de pepenadores e incluso se les dio capacitación. A nivel mundial sólo el 25% de los residuos se recicla, y esto incluye a países donde la separación es obligatoria.
En León, el movimiento de los pepenadores/bodegueros parece desvanecerse sin dejar liderazgos internos vigentes y observables. Nos hace pensar en la telenovela histórica “El encanto del águila” transmitida actualmente por Televisa: a los pepenadores les hizo falta su Emiliano Zapata quien dijera: “la tierra es de quien la trabaja”. Acá los pepenadores dijeron: “la basura es de quien la trabaja” pero sólo el tiempo mostrará resultados de una negociación para la que no han sabido organizarse eficientemente.

*Maestra en Políticas Públicas por Georgetown University y Directora de Proyecto Hábitat de León, A.C. Agradecemos sus comentarios a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla