Isabel Wallace: ¿Se vendió o es su derecho? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Rosa Elba Pérez Hernández   
Lunes, 16 de Enero de 2012 01:45
Opiniones opuestas se han dado sobre la decisión de la activista social señora Isabel Miranda de Wallace (Asociación “Alto al Secuestro”) por haber aceptado ser la candidata del Partido Acción Nacional a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Desde periodistas que le conceden su derecho de transitar del activismo ciudadano hacia la política profesional partidista, hasta los tweeteros que la condenan por “vendida al sistema, incongruente y oportunista”.
A continuación ofrecemos argumentos a favor y en contra de la decisión de la Sra. Wallace y le invitamos a que tome una posición.                     

ARGUMENTOS A FAVOR: ‘ESTÁ EN TODO SU DERECHO’
1) Tanto en el activismo social como en la política profesional, hay un interés por los asuntos públicos, una lucha por el bien común. En el activismo se cuestiona sin recursos oficiales al poder institucional; es una relación desigual. En la política de partido se cuestiona al gobierno con recursos de gobierno (a través del financiamiento a los partidos políticos); es una confrontación de igual a igual. Lo importante es no perder la capacidad de cuestionar.
Sin embargo, ¿necesitaba la señora Wallace una candidatura para cuestionar y llevar las peticiones ciudadanas a un final feliz? Sus excompañeros activistas Javier Sicilia y Julián Le Barón no aceptaron candidaturas por parte del PRD.
2) Transitar del activismo ciudadano a la política partidista es un proceso que se da naturalmente y con frecuencia. Muchísimos políticos profesionales empezaron como ciudadanos enarbolando problemas y causas de grupos a los que pertenecían: Elba Esther y sus maestros, Andrés Manuel López Obrador y la “Quina” Hernández Galicia con los trabajadores petroleros, Alejandra Barrales y las sobrecargos, etc. La señora Wallace apareció como la líder de las familias que padecen secuestros. Inclusive en León hay un par de causas sociales específicas cuyos líderes ya han representado partidos políticos en campañas electorales (la autora y Convergencia; N. Nolasco, Franz Espejel y PVEM-Verde, etc.).
Sin embargo, al entrar en contacto con el poder que se critica, se aprecian sus mieles. La Sra. Wallace afirma querer el poder de la estructura organizacional para tomar decisiones en la lucha contra la delincuencia.
Transitar del activismo a la política de partido es como el famoso “crossover”, cuando los artistas “brincan” del mercado latino al inglés, sin aturdir a donde llegan, pero sin abandonar el que tenían. Por lo pronto, la Sra. Wallace ya perdió la primera parte, pues el ruido a su llegada fue demasiado, tal vez porque era muy reciente su victoria criticando al poder en el contexto de los acuerdos de Chapultepec con el presidente Calderón (“Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad”. Julio 2011).
3) Todo el mundo tiene derecho a incursionar en política. La aceptación de Wallace evidenció que hay ciudadanos deseosos de competir pero tienen que esperar a que un partido político les tienda la mano para cruzar el puente. Ella dijo que igual habría aceptado la invitación del PRI o PRD pero que “no se acercaron”.

ARGUMENTOS EN CONTRA:
‘SE VENDIÓ AL PODER’

1) La señora está arriesgando su capital político de origen ciudadano.  A la mañana siguiente de las elecciones, habrá perdido el 70 por ciento de ese capital. Y habrá qué ver cuánto capital político- partidista le queda.
2) El poder pervierte. La señora Rosario Ibarra de Piedra entró en política partidista después de una larga lucha para encontrar a su desaparecido hijo, igual que el de Wallace. 30 años después y registrada con el PRD desde su inicio, Rosario viste Chanel y gana 200,000 pesos mensuales en el Senado y probablemente acepta en su interior que la cabeza de su hijo. . .  ya está en los cielos. ¿Sería el equivalente de “nadie resiste un cañonazo de 50,000 pesos” -dogma atribuido al general Álvaro Obregón hacia el final de la Revolución Mexicana, como recurso para desactivar a los últimos reaccionarios-. Madres atribuladas, pero que una vez dentro de las instituciones que criticaron, ya no las podrán abandonar.
3) La política de partido requiere aceptar los grupos de poder al interior y sus valores. ¿Ve usted a Wallace aceptando los postulados del conservador panista José González Morfín? El mismo día de su presentación ella afirmó que continuaría apoyando al aborto. Si el que da el pan y el que paga la campaña imponen la ley, entonces Wallace no podrá criticar al partido responsable del sistema judicial que le impidió por años encontrar a su hijo. Por cierto, ¿cuál es el modus vivendi de la Sra. Isabel Miranda de Wallace?
4) Wallace afirma atinadamente que hay profesionales de Gobierno a su alrededor para apoyarla en su falta de experiencia en la administración pública. “No sé gobernar, pero tampoco robar”. Pero entonces. . .  tampoco sabrá cuando la estén robando.
En Generación XY “La candidata independiente y el yogurt” (Enero 2010) describimos la decepción de una joven política a la reacción sarcástica e irónica de un político profesional ante el emocional mensaje de Año Nuevo, en enero 2010, del presidente Calderón declarando que 2011 sería el año para dar la lucha a favor de la reforma política (candidatos independientes, referéndum, etc.).
Wallace y la autora de la presente columna dieron el brinco, no quisieron esperar a que se aprobara la reforma política anunciada por Felipe Calderón desde ese 2010 -México es el país donde no hay tiempo de tener tiempo- y transitaron del activismo a la política electoral, pero aún quedan muchos ciudadanos que aunque tengan dinero para financiar sus propias campañas, requieren de un partido amoroso, o de su Comité Ejecutivo Nacional, que les tienda la mano.  Lector, la decisión es suya. Es un hecho que con la aceptación de Isabel M. de Wallace a la candidatura al Gobierno del D.F. por el PAN, se perdió una buena luchadora social, y es una moneda al aire saber si se ganó una buena política de partido.

A OTRA COSA MARIPOSA
Kate del Castillo mostró qué tan posesionada y posicionada está en su papel de “narcotraficantesa” (princesa del ambiente narco). Invitó en su twitter al Chapo Guzmán a incursionar en política, pues en él sí confía. No ha habido reporte de conteo de los “I like” (en Facebook estas palabras son votos de apoyo).

La autora es maestra en Políticas Públicas y Directora de Proyecto Hábitat, A.C.