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Escrito por Kenia Torres Belmont
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El senador Ricardo Torres Origel se manifestó en contra de la reciente aprobación del Congreso del Estado para modificar la Constitución en materia de reelección de alcaldes y diputados locales.
Explicó que esta iniciativa no significa que esté aprobada la reelección de alcaldes y diputados, hasta no haber sido aprobada la reforma política en el Congreso de la Unión. Señaló que en el Senado de la República no existe un consenso en materia de reelección, tanto para legisladores como para ediles, e informó que se tiene una iniciativa que contempla períodos hasta por seis años para lo que respecta a presidente municipal. “México no está preparado, mientras no haya un claro proceso de rendición de cuentas para la reelección”, consideró Torres Origel. DESGASTANTE Y CARO El senador por Guanajuato explicó que entre las desventajas que representa la propuesta de la reelección por período de cuatro años hasta por 12 años, afecta en materia económica al duplicar el gasto en más procesos electorales, además de entrar en una dinámica de elecciones cada dos años, lo que desgastará la participación ciudadana, con incluso mayores niveles de abstencionismo. Señaló que estas iniciativas, más allá de representar una oportunidad de que los ciudadanos premien o castiguen a los funcionarios por los resultados dentro de su mandato, deben ser un proceso de fomento a la cultura política en donde la población realice una reflexión y evaluación de los resultados de sus representantes. Para que esta reforma entre en vigor, deberá ser primero aprobada por las dos terceras partes del Senado, en donde confirmó el legislador, Ricardo Torres Origel, no existen consensos hasta el momento sobre el tema, además de aprobarse en la misma circunstancia por el 50 por ciento más uno de los congresos estatales. “Este planteamiento no tiene consenso de ninguna bancada en el Senado de la República”, advirtió Torres Origel. Finalmente, comentó que dentro de las iniciativas en materia política en el Senado, se encuentra la reforma electoral, en donde se propone la eliminación de los Institutos Electorales Estatales, al considerar que estos duplican funciones con el Instituto Federal Electoral y en algunos casos los gobernadores tienen influencia sobre ellos.
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